Mientras una segunda ola del coronavirus (COVID-19), mucho más agresiva que la primera (en tres semanas más casos que los primeros seis meses de pandemia, según registros de la Organización Mundial de la Salud –OMS-), ha obligado a varios países europeos a regresar a confinamientos y estrictas medidas de movilidad, la OMS ya está alertando sobre una tercera etapa, a principios de 2021.

Todo esto ante la expectativa mundial de la aprobación de vacunas contra el COVID-19, como la de Pfizer y AstraZeneca.  Actualmente hay 260 proyectos para generar vacunas contra el COVID-19 en laboratorios de todo el mundo. 56 se encuentran en etapa de validación clínica y 109 en ensayos, según la OMS.

David Nabarro, enviado especial de la OMS para estudiar los casos europeos, acusó a los gobiernos de ese continente de “no haber construido la “infraestructura necesaria durante el verano (boreal), después de haber controlado la primera ola”.

Para Nabarro, ese descuido propició el inicio de una segunda ola. “Y si no lo hacen ahora, tendremos una tercera ola a principios del próximo año”, disparó el especialista.

El representante de la OMS, por el contrario, elogió la respuesta ante la pandemia de países asiáticos. Corea del Sur, por ejemplo.

¿Servirá como lección?

Con ese panorama, América debe optar por “no bajar la guardia. Esa es la lección que nos está dejando el relajamiento de las medidas en Europa”, dijo a BBC Mundo, Marco Espinal, director del Departamento de Enfermedades Transmisibles de la Organización Panamericana de la Salud (OPS)

En el caso de Panamá, Estados Unidos y Colombia, el repunte de casos es evidente. En los primeros 22 días de noviembre, por ejemplo, la cantidad de contagiados en el Istmo aumentó 8% en comparación con casos reportados en septiembre y octubre, según explicó Jafet Cárdenas Escudero, profesor del departamento de química analítica de la Universidad de Panamá.

Panamá, según palabras del mismísimo presidente Laurentino Cortizo, ha descartado por completo un nuevo confinamiento. Con restricciones de movilidad por género, número de cédula y cuarentena total los fines de semana, la nación centroamericana lidió con fuertes ordenanzas durante la primera ola.

El Ministerio de Salud, a través de su ministro Luis Francisco Sucre, ha advertido en varias ocasiones, que de no cumplirse ciertos parámetros (índice de RT, porcentaje de camas disponibles), nuevas restricciones serán inevitables.

El sector comercio no está de acuerdo con un nuevo esquema de limitaciones, pues consideran que sería el último clavo del ataúd para la economía.

El llamado general de las autoridades es a tomar conciencia, evitar las aglomeraciones y no romper la burbuja familiar.

El peor ejemplo

En Estados Unidos, el país más afectado por la pandemia, el escenario es un poco más complejo y muy diferente al del resto del continente. Su primera ola se registró en abril y luego en julio la segunda, que se propagó sin control por el sur del país. En noviembre, con el invierno tocando a la puerta, se presenta la tercera ola con un récord de 140 mil casos diarios.

Además, en muchos estados se han registrado picos de hospitalizaciones, pese a que han aumentado de forma considerable las restricciones de movilidad y las advertencias de las autoridades competentes no han parado.

No obstante, y ante este panorama, una gran cantidad de personas decidió viajar para el Día de Acción de Gracias y reunirse con sus familiares.

“Establecimos nuevos récords de casos y hospitalizaciones de COVID-19 en un mismo día. También hubo el mayor número de muertos en meses”, comentó en su cuenta Twitter Craig Spencer, director de Salud Global de la escuela de Medicina de la Universidad de Columbia.

¿Colombia y Venezuela?

Después de Brasil y Argentina, en ese orden, Colombia es el país más afectado por la pandemia en Latinoamérica, con más de un millón trecientos mil casos (hasta el 27 de noviembre), no obstante, un nuevo confinamiento está casi descartado en la nación suramericana.

Varias regiones han aplicado nuevamente medidas de restricción de movilidad para tratar de mitigar la propagación del virus, que en ese país ha dejado más de 35 mil muertes, según cifras de Johns Hopkins University & Medicine.

Luis Jorge Hernández, doctor en salud pública, le dijo a El Tiempo que “las cuarentenas totales ya no sirven, ya perdieron su efecto y producen mucho daño psicosocial y en salud por los eventos no prevenidos ni tratados”.

En Venezuela, mientras el régimen de Nicolás Maduro anuncia que los científicos del país han “conseguido una medicina que anula el 100% del coronavirus”, sin mostrar pruebas, los casos de COVID-19 ya superan los 100 mil.

No obstante, el régimen ha adelantado que el mes de diciembre será de flexibilización de las medidas de restricción para el disfrute de la ciudadanía

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