Un reciente estudio del MIT revela que las compañías que se han trasformado digitalmente y adoptado la IA para mejorar sus operaciones son, en promedio, un 33% más rentables que sus pares que aún no lo han logrado.

Marianela Palacios Ramsbott –Family Enterprise Consulting International Group (FECIG)La transformación digital y la adopción de inteligencia artificial (IA) son herramientas claves para acelerar el crecimiento de las empresas familiares de Venezuela, elevando sus ingresos, reduciendo sus costos operativos y permitiéndoles expandirse mucho más rápido de lo que crecen sus propias familias en este cada vez más desafiante y competitivo mundo.

Algunas de las empresas familiares más grandes y fuertes económicamente del país ya lo han logrado. Les doy tres ejemplos: Banesco usó IA y machine learning para la detección de fraudes, mejorar sus plataformas de banca en línea y elevar su rentabilidad; Digitel optimizó la gestión de sus redes y la experiencia del usuario con inteligencias artificial, reduciendo sustancialmente sus costos operativos; y Reveron potenció sus servicios médicos con esta tecnología, logrando reducir tiempos de espera y costos de gestión hospitalaria.

Pero no solo las más grandes y poderosas compañías lo han logrado, también muchas pequeñas y medianas empresas familiares venezolanas vienen sorprendiendo al mercado, cuando sus nuevas generaciones apuestan por innovar y expandirse con una transformación digital oportuna en lugar de venderse al mejor postor cuando fallecen los abuelos/abuelas o madres/padres fundadores del negocio.

“La supervivencia intergeneracional de una empresa familiar depende hoy más que nunca de la planificación estratégica, la innovación tecnológica y la profesionalización de los equipos gerenciales familiares para consolidar el patrimonio y traspasar riqueza de forma sostenible”, destaca Raúl Serebrenik, experto en gestión de legados patrimoniales y autor del libro Dinastías Empresariales.

Un reciente estudio en la escuela de negocios de la prestigiosa universidad del MIT, menciona que las compañías que se han trasformado digitalmente y usan inteligencia artificial son, en promedio, un 33 % más rentables que sus pares que no lo han hecho todavía. Además, su investigación demostró que en la medida en que en las juntas directivas hay al menos dos o tres miembros con capacidades y conocimientos alineados con la transformación digital, ese promedio sube a 38 %.

Se estima que en Venezuela la IA puede reducir más de un 10% en costos laborales y hasta un 50% en tiempos de gestión de personal. Según la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) y Mercer, el uso de esta herramienta tecnológica se ha concentrado principalmente en optimización de ventas, automatización de procesos administrativos y el manejo del talento humano.

¿Qué nos falta por hacer?

Las empresas familiares constituyen más del 80 % del tejido empresarial formal de Venezuela, emplean al 90 % de los trabajadores, dos tercios de la producción económica nacional depende de ellas y tienen también un impacto sustancial en los ingresos tributarios que sostienen al Estado y los servicios públicos venezolanos. Por eso deberían también ser una prioridad para quienes llevan las riendas de este país centroamericano, a la hora de definir sus políticas públicas.

Venezuela ha fortalecido su marco jurídico para la transformación digital mediante diversas leyes desde hace algunos años, que fomentan la adopción de tecnologías digitales en el sector público y privado y simplifican procesos productivos, pero aún no logramos la formalización de las decenas de miles que prefieren trabajar en negro porque el sistema los lleva a eso. Así que, sin duda, aún queda mucho por hacer para respaldar efectivamente a las empresas familiares con políticas públicas similares a las implementadas exitosamente en otros países.

España, por ejemplo, incluye en sus apoyos a este sector acompañamientos técnicos (legal, administrativo, sanitario, etc.) y entrega a los emprendedores kits tecnológicos y financiamientos preferenciales que facilitan la formalización de muchos emprendedores, en lugar de lo opuesto. No se trata solo de tener incubadoras para beneficiar a los amigos del poder de turno, sino de mejorar sacando a la política y la corrupción de en medio, para recuperar la confianza de los potenciales emprendedores e inversionistas. Sin instituciones sanas no podrá mejorar la economía.

“Venezuela necesita más iniciativas legislativas para regular y promover la IA, con proyectos de ley que incluyan mejores incentivos financieros y capacitación en estas tecnologías. Con la asesoría adecuada, las empresas familiares de Venezuela podrían aprovechar todas las oportunidades vigentes”, explica Serebrenik.

Nintendo, de hanafuda a titán de videojuegos

La japonesa Nintendo es un claro ejemplo de cómo una humilde empresa familiar fundada en 1889 pudo adaptarse tecnológicamente a los nuevos tiempos para trascender y convertirse en una de las mejores del mundo en la creación de videojuegos y consolas, gracias a las nuevas generaciones de la familia que asumieron inteligentemente ese reto.

Su fundador, Fusajiro Yamauchi, empezó en Kioto hace 137 años fabricando cartas hanafuda (también llamadas “cartas de flores”, una baraja tradicional nipona con 48 naipes), pero su bisnieto Hiroshi Yamauchi la convirtió en el siglo 20 en una multinacional y titán del entretenimiento, haciéndola crecer globalmente con el apoyo de accionistas en bolsa desde 1970.

Los actuales herederos siguen siendo accionistas de Nintendo, pero tras el fallecimiento de Hiroshi vendieron una parte significativa de sus acciones y desde entonces el control de la empresa está en manos de una gestora de patrimonio familiar (The Master Trust Bank of Japan Ltd.), fondos de inversión y entidades financieras (JP Morgan Chase, BlackRock y Vanguard, entre otros).

“Crear riqueza es un logro, pero sostenerla y hacerla perdurar en el tiempo a través de generaciones es el verdadero desafío para todas las empresas familiares de Venezuela y del mundo. Podemos aprovechar la experiencia de todos los que lo hicieron bien en el pasado, como Nintendo, para lograrlo. Los protocolos y sistemas adaptados a cada familia y su adecuada implementación son la clave, sobre todo en la tercera y cuarta generación”, añade Serebrenik.

Las 7 maravillas que puedes lograr con IA

Según estudios globales de PwC, aunque muchas empresas familiares aún no han implementado IA, más del 73 % de las nuevas generaciones considera que será una palanca de transformación y crecimiento fundamentales. Hoy en día, solo un 7 % cuenta con proyectos pilotos de transformación digital, lo que sugiere un enorme espacio de oportunidad. En Venezuela, el porcentaje es aún mayor y eso nos llena de esperanza.

El Banco Mundial destaca que la economía digital mundial representa ya un 25 % del Producto Interno Bruto (PIB) global y que en los próximos años esto se acelerará vertiginosamente, lo que implica que las empresas familiares venezolanas que integren IA en sus modelos —desde la gestión de inventarios hasta la personalización de servicios— podrían multiplicar su eficiencia y su alcance en nuevos mercados.

Estratégicamente, las empresas familiares pueden emplear inteligencia artificial y digitalización para siete asuntos principales:

  1. Abaratar sus costos operativos
  2. Incrementar sus ingresos.
  3. Optimizar otros procesos internos, como automatización industrial, analítica de datos, atención al cliente, etc.
  4. Expandir sus mercados vía comercio electrónico y plataformas digitales.
  5. Mejorar la competitividad internacional con productos y servicios diferenciados.
  6. Fortalecer la gestión del patrimonio familiar y sucesiones planificadas acordes a la visión de continuidad de negocio.
  7. Evitar vender la empresa al mejor postor cuando fallece el fundador (bien sean los abuelos o los padres), porque las estadísticas demuestran que las herencias se gastan pronto.

“Lo mejor que pueden hacer es perpetuar sus patrimonios haciéndolos crecer más de lo que actualmente crecen y manejar sus conflictos internos con mucha inteligencia emocional”, subraya Serebrenik.

En los próximos años, veremos cuáles de las empresas familiares de Venezuela seguirán el ejemplo de Nintendo y confiarán en sus nuevas generaciones para esta necesaria transformación digital.

Recomendaciones

Con políticas públicas que incentiven la digitalización, apoyos a la formación en tecnologías emergentes y un enfoque estratégico profesional, las empresas familiares venezolanas no solo asegurarán su legado, sino que podrán crecer más rápido que generaciones anteriores, diversificarse con mayor eficacia y globalizar sus mejores ofertas, generando mayor riqueza y empleo para el país.

El experto en gestión de patrimonios familiares recomienda al gobierno venezolano aplicar nuevas políticas públicas para fortalecer ese músculo económico de su sistema productivo y, a las familias empresarias en particular, les aconseja lo siguiente:

  1. Formalizar planes de sucesión, con protocolos familiares que clarifiquen roles, responsabilidades y criterios de liderazgo.
  2. Implementar estructuras de gobernanza, como juntas directivas o consejos que aborden tanto aspectos familiares como empresariales.
  3. Impulsar su diversificación e internacionalización, mediante acceso a financiamiento externo, capacitación y alianzas estratégicas.
  4. Adoptar la transformación digital lo antes posible e involucrar en ello a las nuevas generaciones de la familia que estén mejor preparadas para liderar ese proceso.

En la actualidad, las empresas familiares latinoamericanas representan el 75% de todas las compañías de más de 1.000 millones de dólares de Latinoamérica y del 60% a el 80 % de su producto interno bruto (PIB), según la escuela de negocios francesa INSEAD. En Venezuela las cifras son similares y ningún gobierno debería mirar para otro lado con esto.

“La planificación no es garantía de éxito, pero la NO planificación sí garantiza un tremendo fracaso, en la mayoría de los casos”, concluye Serebrenik.

Raúl Serebrenik, experto en gestión de legados patrimoniales y autor del libro Dinastías Empresariales.