Lo primero que dijo Gabriel Padrón cuando apareció en pantalla como uno de los participantes de Top Chef fue: “Soy venezolano y tengo 4 años en Panamá. Aquí conocí a mi esposa y formé una familia”. Son 16 los concursantes de esta segunda temporada que se estrenó en el canal Telemetro, hace menos de un mes, y Gabriel es el único venezolano.

Una vez más el reality con sello local ha logrado que los televidentes, entre los cuales me incluyo, no se despeguen de la TV. El show reúne talento, emoción y mucha expectativa sobre quién será el próximo ganador. Luego de pasar varias pruebas Padrón fue uno de los elegidos, pero en el primer capítulo de Top Chef no superó el reto impuesto por el jurado.

“Cuando me llamaron para avisarme que había sido seleccionado me sentí muy feliz, porque supe que en el casting participaron chefs con mucho talento. Lo más enriquecedor fue conocer a gente increíble, desde mis compañeros hasta el equipo de producción”, dijo Padrón, quien trabaja desde hace dos años, en el restaurante Íntimo del reconocido chef panameño Carlos “Chombolín” Alba. Antes fue sous chef del cocinero español Andrés Madrigal y también estuvo en la cocina de Capital Bistró.

En el primer programa de Top Chef Panamá, Padrón debió preparar un plato afroantillano, pero confesó no tener experiencia en la materia. El “Pulpo encendido” que cocinó en treinta minutos frente a las cámaras, no convenció al chef Charlie Collins, uno de los jueces de la competencia. “Muy picante y cero afroantillano”, dijo. Aun así, recibió halagos por la creatividad con la que presentó el plato y también una segunda oportunidad.

En el siguiente reto cocinó un volteado de piña, pero tampoco convenció al jurado y quedó eliminado. “La vida sigue. Cargar estas banderas de Panamá en mi filipina representa algo muy grande porque quiere decir que el pueblo panameño es honesto y maravilloso y todavía cree en los extranjeros”, dijo con humildad,  a su salida del show. Pero no todo estaba perdido.

Gabriel reapareció en el segundo capítulo de Top Chef para quemar su último cartucho. Fue uno de los que obtuvo mayor puntaje entre los eliminados de la semana anterior y eso le permitió entrar de nuevo a la competencia. “Es un excelente cocinero” y “tiene mucha técnica”, dijeron algunos de sus compañeros, quienes aplaudieron su regreso.

Pero en las redes sociales saltaron los comentarios negativos e incluso xenofóbicos, ante la noticia. Padrón ha decidido no prestarles atención. “He recibido comentarios negativos y positivos, como todos los días. Yo no caigo en provocaciones, tengo mucho tiempo trabajando duro y quiero demostrarles a todos que somos muchos los que trabajamos por el país, para contribuir con la gastronomía”, dijo.

Mucha suerte, Gabriel. Gracias por dejar en alto el no

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