Brenda Rovero, Karen Martello junto a Maximiliano y Antonieta. Foto: Gregorio Ávila

La experiencia de traer dos hijos al mundo puede significar una tarea agotadora, pero a la vez, llena de felicidad 

 

La palabra “mellizos” asusta a cualquiera, sobre todo si es una madre que espera con ansias su primer hijo. Sentir temor es común desde que el médico da a conocer la noticia hasta que llega el día del nacimiento, pero según Brenda Rovero y Carolina Rivas, madres de mellizos desde hace pocos meses, la experiencia de traer dos hijos al mundo y verlos crecer ha cambiado sus vidas.

Brenda Rovero: “A las madres les aconsejo solo una cosa: ¡dormir!”

Después de practicarse un tratamiento de fertilización in vitro Brenda Rovero quedó embarazada de mellizos. Tanto para ella como para su esposa Karen Martello, tener dos bebés ha significado comenzar una nueva etapa. “Ellos llegaron en el mejor momento, recién había sufrido una pérdida familiar muy fuerte y mis hijos me dieron a entender que la vida sí tiene sentido”, cuenta Rovero. Sus días se han llenado de alegría pero también de muchas responsabilidades a la hora de atender a sus dos hijos. Con la ayuda de su madre y su suegra aprendió a crear una rutina para sus mellizos.

“Es fundamental contar con ayuda, al menos al principio. A las madres les aconsejo solo una cosa: ¡dormir! Porque entre tantos trasnochos es muy difícil conciliar el sueño. También hay que armarse de paciencia”, dice. Además de ser mamá, Brenda también trabaja desde casa y atiende a su esposa. Puede sonar imposible pero con el tiempo ha logrado encontrar el equilibrio.

Martello describe la  experiencia como “maravillosa”. En los últimos cinco meses su única prioridad han sido Antonieta y Maximiliano y todos los días se asegura de que no les falte nada. “Los trasnochos fueron duros y tuve que darle mucho apoyo a mi esposa porque sufrió depresión posparto. Cuando salió del hospital nuestra hija tuvo que quedarse dos semanas más porque había nacido con muy poco peso”, explica la cantante venezolana. La sonrisa de sus gemelos es lo que más le gusta ver cada mañana y al llegar a casa.

Carolina Rivas: “Estaba buscando el segundo pero…”

Carolina Rivas y sus hijos Mateo e Ignacio. Foto: Cortesía

Mateo e Ignacio fueron una verdadera sorpresa para la abogada Carolina Rivas. Madre de un primer varón de 3 años de edad, Rivas y su esposo querían tener un segundo bebé, pero tuvieron mellizos. “Lloré cuando me enteré, lo hice de la emoción pero también del susto. Yo estaba programada para tener un hijo más,  no dos. Fue algo inesperado, pero hoy en día me siento muy feliz de tenerlos a ambos”, dice Rivas. Hace siete meses que Mateo e Ignacio forman parte de su vida. Aunque confiesa que vive agotada la mayoría del tiempo, ver como  sus tres hijos han logrado complementarse de manera cariñosa, la llena de satisfacción.

Al  principio fue duro, afirma, incluso para su hijo varón quien se vio en la necesidad de incorporar a la dinámica familiar a sus dos nuevos hermanos. “De vez en cuando reclama atención cuando ve que dedico todo mi tiempo a los mellizos, pero ya se adaptó”. Rivas aconseja contar con ayuda, para ella es indispensable el apoyo de su niñera. También sugiere crear un calendario de actividades para que los mellizos se mantengan activos durante todo el  día. “Quedo tan cansada que a veces solo quiero bañarme y acostarme a dormir pero cuando los veo sonreír al día siguiente, recuerdo que soy feliz”.