Por Luisana Solano, Gustavo Ocando Alex

Los comercios venezolanos decidieron este año adelantar sus descuentos y promociones y lanzar esta semana lo que sería el segundo Black Friday, o Viernes Negro, una fecha que tradicionalmente marca el inicio de la temporada navideña en países como Estados Unidos y que se está abriendo camino en la nación sudamericana.

Claudia Itriago, directora ejecutiva de la Cámara Venezolana de Centros Comerciales, Comerciantes y afines (Cavececo), explicó a la Voz de América que si bien hay varias cadenas en otros países que también decidieron adelantar la fecha, en el caso venezolano se tomó esta medida principalmente por la estrategia que ha adoptado el gobierno en disputa para prevenir la propagación del coronavirus.

La fórmula “7+7”, bajo la que se encuentra el país, establece una semana de cuarentena y otra con algún tipo de flexibilización, la semana del 27 de noviembre, cuando cae el Viernes Negro este año, coincidiendo así con un cierre parcial de las actividades.

En algunos casos, inicialmente en algunas importantes ciudades del interior del país, ya comenzaron las ofertas. Sin embargo, en el caso de la capital, centros comerciales importantes lo celebrarán este viernes 20 de noviembre, algunos con horarios extendidos.

La directora de Cavececo afirma que hay expectativa por la iniciativa. “Lo que tratamos, como hicimos el año pasado también, es de generar un movimiento de centro comercial, y que el venezolano, con descuentos justos (…) pueda adelantar un poco su compra navideña y pueda tener ese sentimiento y ese espacio de alegría que dan los centros comerciales”, apunta.

Itriago pide a los consumidores disfrutar de la iniciativa con las medidas de seguridad necesarias, además de ser garantes de que los protocolos que ya tienen los centros comerciales sean cumplidos.

“Los centros comerciales tienen todo el equipamiento para control interno, como es la utilización de máscaras, la toma de temperatura y la aplicación de gel o alcohol. Eso está hecho. Lo que necesitamos es que cada uno tome conciencia”, menciona.

Más allá de la pandemia, el panorama económico venezolano sigue siendo complicado. Este mismo mes el país cumplió tres años en hiperinflación y la Asamblea Nacional de mayoría opositora estima que la caída de la actividad económica para el tercer trimestre del año, en comparación con el mismo periodo de 2019, fue de 50,44% .

Cavececo cuenta con 133 afiliados, 96 de ellos centros comerciales y el resto cadenas de comercios que hacen vida dentro de los centros comerciales. El sector generaba casi 600.000 empleos antes de la pandemia, pero de acuerdo a estimaciones hasta octubre, había bajado un 30%.

Itriago apunta que si bien han estado golpeados, esta oportunidad los consigue “con unos comerciantes habidos y con inventario”. “Son fechas claves que necesitamos tener continuada de trabajo para poder recuperar un poco lo que fue el año”, apuntó.

Ofertas en “flexibilización”

Las redes sociales son catapulta de las ofertas del Viernes Negro en Venezuela. El centro comercial Sambil, que tiene establecimientos en las principales ciudades del país, se hizo eco de las promociones de ofertas en todas sus marcas a partir de las 9:00 de la mañana de este viernes 20 de noviembre.

“Esto solo sucede una vez al año”, escribieron los responsables del centro comercial en su cuenta de Twitter.

Otros, como Galerías Los Naranjos, en Caracas, destacaba que decidieron adelantar la “época favorita del año”. Mientras que otros, como Boleita Center, también en Caracas, habla de que habrán “grandes sorpresas”.

Otros negocios independientes de ciudades como Caracas, Valencia, Maracay y Maracaibo hicieron lo propio en plataformas como Instagram, Twitter e, incluso, desde sus estados de WhatsApp.

Zulia, el estado con mayor densidad poblacional de Venezuela, también se contagió de la fiebre del Viernes Negro. Juan Carlos Koch, presidente de la cámara de centros comerciales de la región, considera que la estrategia de ventas es “prudente” para contrarrestar la penuria económica de este año.

Las ventas de 2020 han registrado números tan rojos que ya numerosos comerciantes del Zulia habían ofrecido sus productos con entre 50 y 70 por ciento de descuento para poder reflotar sus cuentas, acota.

“El interés de los clientes es altísimo. Los productos de mayor venta en el Black Friday son los calzados y los textiles. Estaremos abiertos el viernes hasta las 11:00 de la noche. Serán hasta dos días con esos precios de locura”, comenta, en conversación con la Voz de América.

Koch considera que las restricciones de vuelos y circulación del venezolano en general podrían impulsar los niveles de consumo dentro del país en noviembre y diciembre, de cara a las tradiciones de la Navidad.

“A pesar de la mala situación, el venezolano ‘saca’ el ingreso y busca comprarse algo, una blusa, un jean, un obsequio, el Niño Jesús. Ese fenómeno de estar aislado nos va a obligar a satisfacer las compras aquí en el país”, dice. Subraya, en todo caso, que en Venezuela, curiosamente, hay “precios muy competitivos, aún sin Black Friday”, especialmente en lo relacionado con tecnología.

“Un buen síntoma”

Felipe Capozzolo, presidente del Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio), explica a la VOA que esta fecha consiguió a un país que ya tiene años en recesión económica y a muchos comercios en una situación “difícil”.

Un factor que Capozzolo considera hay que tomar en cuenta es el “cuello de botella” que hay actualmente: el bajo poder adquisitivo del venezolano.

“En este momento el venezolano no tiene capacidad de compra para muchos productos. Se está enfocando prácticamente en la comida. Y otros bienes como pudiera ser el vestido, el calzado, alguna necesidades electrodomésticos”, indica.

Señala que las características país que llevaron a adelantar este viernes negro, la formula “7 + 7”, “ya ha perdido todo el sentido” y que la continuidad laboral del sector es necesaria.

Como se espera mayor afluencia de usuarios en centros comerciales, también pide cumplir con las normas de seguridad necesarias, como el control de aforo, la distancia entre personas y el uso de mascarillas, para evitar la propagación del COVID-19.

Si bien no considera, por todas estas mismas circunstancias, que se vaya a traducir en grandes números para el comerciante, el presidente de Consecomercio no descarta que haya expectativas positivas por la iniciativa y que pueda servir como un ejemplo.

“Si pudiera ser una buena señal para indicar y para dar el ejemplo que se puede trabajar, intentar reconstruir el tejido económico nacional. Y eso puede ser un buen síntoma, una buena señal, un buen impulso, para arrancar en enero con otro pie, siempre que tengamos la continuidad”, indica Capozzolo.

Agrega su esperanza de que las ventas sean exitosas. “Ojalá haya muchos Black Friday y mucha gente dispuesta a gastar gracias a que tiene trabajo y tiene posibilidades. Para lograr eso, hay que trabajarlo. Y hay que hacerse un plan primero, un plan de trabajo, y luego emprender el plan”, indica.

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