A propósito del inicio de la investigación de la Corte Penal Internacional en Venezuela por crímenes de lesa humanidad, a finales del 2019 y principios del 2020, tres organizaciones con amplia trayectoria en pro de los derechos humanos en Venezuela, Observatorio de Crímenes de Lesa Humanidad, Defiende Venezuela y Un Mundo Sin Mordaza, decidieron crear una alianza y formar la Red de Documentación de Crímenes de Lesa Humanidad (RED-CLH), que en la actualidad cuenta con más de 50 voluntarios en 10 países.

El abogado Alonso Domínguez, quien coordina la Red de Documentación de Crímenes de Lesa Humanidad, explicó a El Venezolano que esta iniciativa surgió porque en Venezuela existe un subregistro de violaciones graves a los derechos humanos, que fácilmente pueden clasificarse como crímenes de lesa humanidad, entre ellos detenciones arbitrarias, torturas, ejecuciones extrajudiciales.

“Normalmente en estos crímenes de lesa humanidad las víctimas se mantienen en el sitio que sufrieron las violaciones de los derechos humanos, pero en el caso de Venezuela, la diáspora fragmentó a los venezolanos en muchos países, por lo que decidimos lanzar esta iniciativa, que procura identificar precisamente a estas víctimas donde quieran que estén y de esta manera crezcan las posibilidades de hacer justicia y que se castigue a los responsables”, explicó Domínguez.

Identificación

Muchas de estas víctimas, quizás por miedo o poca confianza en las autoridades que están subordinadas al régimen, se fueron del país sin haber denunciado sus casos y es ahí cuando entra el trabajo de esta red.

Para atender a las personas afectadas que se han acercado a la RED-CLH, los organizadores han capacitado a un importante grupo de voluntarios, quienes en su mayoría han trabajado o están en contacto con organizaciones en pro de los migrantes venezolanos.

“Usualmente estos voluntarios, además, tienen conocidos o personas en su entorno que padecieron de distintas violaciones, entonces los cuentos ruedan y son muchos”.

Para ser exactos, 280 hasta el cierre de esta edición el jueves tres de febrero 2022.

“Como sabrán, existen muchos casos documentados de crímenes de lesa humanidad en Venezuela, pero ese no es nuestro foco, nosotros apuntamos a aquellas personas que todavía no han dado su testimonio, que viven fuera del país y que por una u otra razón no se atrevieron a denunciar en el pasado”.

Explicó Domínguez que, bajo este mecanismo de denuncia a través de distintos canales se pretende facilitar el trabajo de las organizaciones de los derechos humanos y de la propia Corte Penal Internacional.

¿Cómo es el proceso?

Los interesados en contar sus casos, pueden escribir directamente al correo  documentacionclh@sinmordaza.org y un voluntario lo contactará a la brevedad posible. Totalmente confidencial.

Si la víctima reside en uno de los países en los que la RED-CLH tiene presencia, entre ellos Argentina, Chile, Perú, Estados Unidos, Colombia, Ecuador, Costa Rica, México y España, se le pide a un voluntario de esa zona que lo contacte, en caso contrario, es notificado directamente por los directivos de la organización.

“El voluntario lo contacta, le hace unas preguntas bien sencillas a la persona y dependiendo de esa primera evaluación, valoramos si es o no un caso que merece ser documentado. Si procedemos, a la víctima la contactará un abogado que trabaja en estrecha relación con el panel de abogados expertos de la Organización de Estados Americanos (OEA)”

En el 2018, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, constituyó un equipo de abogados del hemisferio para que evaluaran la situación de Venezuela y concluyeran si en el país se presentaban crímenes de lesa humanidad.

“Ese equipo de trabajo concluyó que en Venezuela sí se registraban violaciones graves de los derechos humanos. Ese testimonio de ellos fue muy importante para que las investigaciones en la CPI avanzaran”, contó Domínguez.

Una vez consultados los casos, los documentos quedan resguardados por el grupo de abogados de la RED-CLH, quienes de manera bien organizada remiten los mismos a la oficina de la víctima de la Corte Penal Internacional.

De los 280 casos registrados hasta ahora, 26 de ellos se han estudiado a profundidad adelantó Domínguez. “La idea es registrar la mayor cantidad posible de casos para que ninguna víctima quede sin obtener justicia. Al final nuestro trabajo también es para apoyar a que la causa venezolana en la Corte Penal Internacional esté bien documentada”, puntualizó.