Con profundo pesar, el Grupo Editorial El Venezolano lamenta la partida de nuestro querido fundador, socio y amigo entrañable, Oswaldo Muñoz.

Oswaldo falleció en la ciudad de Madrid tras una valiente y prolongada lucha por su salud, que enfrentó con entereza, dignidad y una admirable fuerza de espíritu. A pesar de las adversidades, nunca se apartó de su pasión: el periódico EL VENEZOLANO.

Hasta el último momento, se mantuvo firme en su compromiso con el periódico que tanto amó, escribiendo, opinando, guiando y aportando ideas con la misma entrega y lucidez que lo caracterizaron siempre. Su legado queda impreso en cada edición, en cada historia contada y en cada una de las páginas que ayudó a construir con visión y amor por El Venezolano, un medio hispano que llegó con la «fuerza de un huracán», el 24 de agosto 1992.

La generosidad, solidaridad y calidad humana de Oswaldo dejan una huella imborrable en todos los que tuvimos el privilegio de conocerlo y de trabajar a su lado. Hoy, la gran familia EL VENEZOLANO se une en un profundo abrazo de tristeza, pero también de gratitud por el legado de integridad y pasión que nos deja Oswaldo.

En vida, Oswaldo expresó un deseo muy claro:

“Quisiera que me recordaran como un maracucho auténtico, como un venezolano que tuvo la osadía de salir de su país y creer en sus aspiraciones. Un venezolano que vino aquí a abrir un camino, un espacio, gracias a Dios y a La Chinita”.

Su mensaje hoy resuena más fuerte que nunca.
Descansa en paz, querido Oswaldo.

Tu constancia, valentía y legado vivirán siempre en estas páginas.

GRUPO EDITORIAL EL VENEZOLANO