Ramón Navarro

El Venezolano Miami

Ningún editor en la historia reciente del periodismo venezolano ha sido tan vapuleado como Miguel Henrique Otero (74). Si algunas veces soportó las presiones de cierta escama bipartidista, llámese AD y Copei, imposiciones directas o indirectas, y otros raptos de la empresa privada, nada como las vejaciones en los últimos 20 años. Han sido casi que sistemáticas, y alcanzan un registro de sadismo impensable. Ser opositor tiene su precio.

Asumió el cargo de presidente-editor en 1994, y hoy, 27 años después, la naturaleza antagónica de la editorial del medio que dirige, continúa impertérrita aun cuando el viernes 16 de abril, el Tribunal Supremo de Justicia, apéndice del Poder Ejecutivo, emitió una sentencia que obliga al diario El Nacional a indemnizar por un monto de 13 millones de dólares, “por daño moral” a Diosdado Cabello, vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela, y una de las figuras con más poder dentro del régimen chavista.

La suma, que luce impagable, y que coloca al periódico en el precipicio dado que, si no cumple con la solicitud, corre el riesgo de ser embargado, “es probable, no digo que sea seguro”, advierte MHO, hizo que el abogado del medio, Juan Garantón, pidiera una aclaratoria al Tribunal con la finalidad de que explique cómo fue calculado el astronómico monto.

El Nacional siempre ha sido un periódico de oposición”, dice vía telefónica Miguel Henrique, desde Madrid. Ni optimista ni pesimista. Habla serenamente, persuadido de que es otra batalla que hay que dar contra las oprobiosas formas del poder que utiliza el chavismo para ejercer más control, aunque “es un régimen que pareciera que tiene mucho poder, pero en la práctica está muy resquebrajado”.

¿Qué hay detrás de esa decisión de pagar 13 millones de dólares a Diosdado Cabello, por daño moral? ¿Cuál es el sustento jurídico?

Sustento jurídico no hay ninguno. Una demanda de difamación porque nosotros publicamos en el 2015 una nota tomada de The Wall Street Journal y del diario ABC, de Madrid, donde se decía que un Fiscal Federal del Estado de Nueva York estaba investigando a Diosdado Cabello por narcotráfico. En ese momento él sostuvo que era mentira, pero tres años después, la DEA le impuso un indaitment (acusación criminal) y además está ofreciendo una recompensa de 10 millones de dólares por su cabeza por sus vinculaciones con el narcotráfico. Es decir, quedó demostrado que no era ninguna difamación, que más bien, era una verdad. Hicieron eso porque estaba siendo investigado.

¿Hasta dónde es posible que Diosdado Cabello se convierta en propietario y editor de El Nacional?

Si el Tribunal Supremo ejecuta la orden y nos ordena entregarle los 13 millones de dólares a Diosdado, monto que no tenemos, el gobierno nos embarga para entregarle nuestras propiedades a Diosdado Cabello. Entonces, le entregan la compañía, el edificio y la rotativa, y se convierte en el eje de todo eso.

Entonces, sí es probable.

Claro que es probable. Yo no digo que sea seguro, pero probable es, porque así funcionan. Si a ti te hacen un juicio y tienes que pagarle un monto a la persona que te está demandando, y no tienes el monto, te embargan. En este caso, el bien es El Nacional.

Esto es una agresión más a la libertad de informar.  No es la primera vez que arremeten contra su periódico.

Contra El Nacional han arremetido muchas veces. Han amenazado a los periodistas, al periódico, lo han atacado los colectivos, y dejamos de producir el periódico impreso porque era imposible importar el papel.

A El Nacional lo atacaron en la Cuarta y en la Quinta República.

Bueno, sí. El Nacional siempre ha sido un periódico de oposición. En la democracia venezolana, una democracia incipiente, siempre hubo problemas con los gobiernos, pero esto es una estrategia completa para que desaparezca los medios de comunicación independientes, para llegar a lo que ellos denominan, hegemonía comunicacional.

¿Es apelable la decisión?

Los Tribunales Supremos, en ningún lugar del mundo, tienen apelaciones. Se pueden hacer observaciones, que estamos pidiendo, a través de una correspondencia, que nos expliquen, cómo llegaron a ese monto. Eso tiene que hacerlo, pero nunca será apelación.

Usted ha dicho que es inviable pagar 13 millones de dólares y que “lucharemos”. ¿Cómo es luchar? ¿Luchar en qué sentido?

Luchar es seguir publicando. Y publicando la verdad. Para un medio luchar es publicar, informar, aunque lo traten de impedir.

¿Se siente solo o apoyado por el gremio?

El gremio ha apoyado muchísimo. Hay apoyo de todo tipo. En estos momentos en las redes hay una viralidad gigantesca de apoyo, las instituciones de derechos humanos. No hay quien no nos apoye.

Cuál es el panorama de El Nacional en los próximos años?

Evidentemente dependemos de la vida del régimen. Si cae, que es una gran probabilidad, porque es un régimen que pareciera que tiene mucho poder, pero en la práctica está muy resquebrajado, El Nacional renacerá como el ave fénix. De eso no tenga la menor duda.

¿Sus expectativas editoriales han sido cubiertas en El Nacional on-line?

No. Claro que no. No es lo mismo. El Nacional on-line no tiene revista, sí mantenemos el Papel Literario, pero todos los demás productos no lo tenemos. Teníamos un periódico gratuito, otro popular, una editorial de libros muy poderosa, muchos productos que tenían el reconocimiento del público, y que desgraciadamente no lo podemos hacer.

¿Desde cuánto está fuera de Venezuela?

Desde que Diosdado Cabello introdujo la demanda (2015) y eso implicó unas medidas cautelares. En Venezuela los jueces no son independientes. De hecho, el juicio por el cual tengo medidas cautelares, que fue introducido hace cinco años, todavía no ha comenzado. Tengo las medidas cautelares y todavía el juicio no ha comenzado.

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