Néstor Suárez (*) / @NestorSuarezRB

En Venezuela, los principales sostenes del régimen vigente están en Caracas, la capital , donde se concentra la mayoría del voto electoral disponible, y las grandes masas de gente empobrecida y dependiente de la distribución popular de dádivas. Mientras tanto, las regiones languidecen.

En el año 2005 , aún bajo la presidencia de Chávez , lanzamos desde el Zulia el proyecto «Rumbo Propio», para rescatar a Venezuela del Socialismo, y el gastado discurso tercermundista que predominaba en el país. Nos copiamos de los tigres asiáticos, que en los años 70 habían despegado en la senda del desarrollo Capitalista de libre mercado, reclamando para Venezuela la «salida China»de las zonas económicas especiales con estatutos autonómicos que permitieran su desarrollo integral. Por qué? Porque sin Capitalismo no hay federalismo.

Así es: Capitalismo equivale a desarrollo desde abajo, a partir de iniciativas y empresas particulares que proporcionan riqueza , empleo y bienestar a las regiones y a la población local , mediante los mercados libres y el respeto a la propiedad privada. Por el contrario: Socialismo equivale a «planificación central», con lo que conlleva de atraso y Pobreza.

Nuestro llamado cayó en el vacío lamentablemente. Pero que hubiera sucedido si nuestro proyecto hubiese logrado el apoyo que en su momento no tuvo? Que hoy tendríamos en el Zulia y en dos o tres regiones unas Zonas Económicas Especiales como en China. Viviríamos en otra Venezuela!

Más tarde, en el año 2013, apareció el libro «Como China se volvió Capitalista» , por Ronald Coase y Ning Wang (How China Became Capitalist, palgrave,2013). Se enfoca principalmente en las dos primeras décadas de Reformas, dividido en dos partes, por el hecho del Movimiento Estudiantil de la Plaza de Tian An Men, 1989.

Explica que las fuerzas económicas que realmente transformaron la Economia China durante la primera década de reforma, los años 80 , fueron cuatro «revoluciones marginales», a saber: la agricultura privada, las empresas municipales y de las aldeas, los negocios Privados en las ciudades, y especialmente las Zonas Económicas Especiales.

Las Zonas fueron establecidas con la idea era permitirles experimentar con la economía de libre mercado, importando tecnología avanzada y conocimientos administrativos, para luego vender productos a los mercados globales, creando empleos y estimulando el crecimiento económico. Primero los experimentos estuvieron limitados a unas pocas zonas, y más tarde otras fueron establecidas .

La segunda parte del libro empieza en 1992, con Deng y su viaje al Sur. La competencia regional ya había existido durante la primera década de la reforma , pero luego se crearon barreras artificiales al comercio en las fronteras de las provincias y se fragmentó la economia.

Para remediar el entuerto, hubo la reforma de precios en 1992, la reforma tributaria en 1994, y se empezó a privatizar las empresas estatales para mediados de los 90. La solución al problema se halló en la competencia Regional: las 32 provincias, 282 municipalidades, 2862 condados,19522 pueblos, y 14.667 aldeas se lanzaron a una abierta competencia en busca de inversión, tecnología y buenas ideas. El resto es la historia de éxito de China en el Siglo XXI.

En Venezuela hemos tenido un gran problema, ya desde la época de Chávez: el cortoplacismo o inmediatismo. Nuestro proyecto del año 2005 era crear una poderosa Fuerza Política autonomista y en favor del Capitalismo: pero fue desechada por los factores de poder de la oposición, porque no era un remedio «inmediato». Querían una solución mágica y milagrosa de corto plazo? Así nos fue.

Todas las milagrosas «soluciones inmediatas» han fracasado. Recordemos «La Salida», el 23 de enero de 2014. Recordemos la «Operación Libertad» el 30 de abril de 2019. Solo esas dos, para no irnos muy atrás, hasta el 11 de abril de 2002.

Ahora Trump ya no es Presidente y no está en el escenario

En EEUU la izquierda ha vuelto a la Casa Blanca con Joe Biden y Kamala Harris. Y lo mismo pasa en en nuestra América: en Argentina con el peronismo y los Kirchner, en Bolivia con Evo Morales y su partido, en Ecuador con Correa y su facción. Y en México la izquierda neta es gobierno con López Obrador, mientras Chile va a caer en cuestión de meses. En Brasil, Bolsonaro no ha podido hacer las Reformas.

No sé hasta cuándo los venezolanos vamos a seguir confiando en «la comunidad internacional» . No sé cuándo vamos a entender que esa entelequia no existe sino en el papel y los discursos. Ni cuando que las sanciones internacionales no funcionan. Recomendamos leer el artículo de Christopher Sabatini, en el New York Times del 29 de julio de 2019, titulado «las sanciones no funcionan, ¿cuándo lo entenderá EEUU ?»

Lo que si sabemos es que en Venezuela ya tenemos la dolarización de hecho admitida por el Gobierno Maduro, y las transferencias de ciertas empresas y activos estatales a ciertos sectores Privados, pero bajo el régimen de «concesión temporal», lo cual muchos observadores miran como una semi-privatizacion disfrazada.

(*) El autor es economista. MSC AND PHD en economía, miembro de la Comisión Plan País y asesor de la comisión de Energía y Minas de la Asamblea Nacional de Venezuela.

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