VÍA: EL NACIONAL

El gobierno de Nicolás Maduro y la oposición firmaron este sábado en México un acuerdo para liberar 3.000 millones de dólares bloqueados por sanciones, al que Estados Unidos respondió de inmediato con una flexibilización de sus restricciones petroleras contra el país sudamericano.

Tras el convenio, en la reactivación de negociaciones después de 15 meses de suspensión, la administración de Joe Biden autorizó al gigante energético Chevron retomar parcialmente sus actividades de extracción de petróleo en Venezuela.

Delegados de Maduro y la oposición acordaron «hacer todas las gestiones ante las autoridades e instituciones, nacionales y extranjeras» para «obtener los fondos legítimos de la República que se encuentren congelados en el sistema financiero internacional» y utilizarlos en proyectos sociales.

Solicitan a la ONU «el diseño, establecimiento e implementación de un fondo fiduciario único» al cual iría ese dinero, según el documento, leído por Dag Nylander, representante de Noruega, país facilitador de los diálogos.

Los recursos desbloqueados «serán incorporados progresivamente como contribuciones al fondo», destinados a salud y educación, recuperar una deficitaria red eléctrica y atender la emergencia generada por lluvias que provocaron inundaciones y deslizamientos de tierras, explica el texto.