A la hora de que el venezolano migrante se haga del ETP, se determinará la forma en la que se aplicarán las vacunas, según lo dijo el director de Migración Colombia, Juan Francisco Espinosa /Foto caracol.com.co

Nora Sánchez

editor@elvenezolanocolombia.com

“No hay cama pa´tanta gente”, así respondió el presidente de Colombia, Iván Duque, a las innumerables interrogantes en torno a una fecha de vacunación contra el Covid-19 para los migrantes venezolanos irregulares en territorio neogranadino, quienes actualmente suman más de 900 mil connacionales, según cifras de Migración Colombia.

Duque dijo en entrevista a RCN Radio que no abrirá la vacunación para los migrantes venezolanos irregulares, porque tal acción podría generar un incentivo perverso para que desde Venezuela llegue a Colombia una migración flotante buscando el biológico.

“En ese caso no hay, como dice la canción, cama pa´tanta gente”, expresó Duque, al tiempo que abogó por buscar mecanismos de articulación con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la comunidad donante, para que en territorio venezolano se pueda cumplir con la inmunización.

El gobierno colombiano quiere evitar así la llegada de más venezolanos en condición irregular, buscando sólo ser inmunizados contra el Covid-19, toda vez que no ha podido aplicar el biológico a los miles de venezolanos que se encuentran en el país con estatus migratorio irregular.

A la fecha y según las estadísticas de Migración Colombia, los venezolanos sin ningún tipo documento en este país son más del 50% del total de 1 millón 700 mil ciudadanos.

El director de Migración Colombia, Juan Francisco Espinosa, recalcó en días pasados que el Estatuto Temporal de Protección (ETP) es la llave de entrada para la posibilidad de la vacunación de los migrantes venezolanos, “porque el país está haciendo un esfuerzo enorme de lograr la mayor cobertura posible para efectos de protegernos entre todos”, dijo.

Así las cosas, el gobierno de Iván Duque sigue firme en su idea de vacunar a los venezolanos migrantes irregulares cuando estén completamente identificados y amparados por el ETP, cosa que sucederá entre octubre y diciembre de este año.

Excepciones humanitarias

El pasado jueves 29 de julio el Ministerio de Salud de Colombia anunció que las migrantes venezolanas en estado de gestación serán vacunadas contra el Covid-19 sin ningún tipo de restricción, en todo el país.

Gerson Bermont, director de Promoción y Prevención del Ministerio de Salud, afirmó que “con las vacunas de Pfizer que llegaron el día de ayer (miércoles 28 de julio) queremos que se vacunen también todas las gestantes, independientemente de su condición migratoria. Esto es protección de la vida, protección de aquellas mujeres que están embarazadas y sus bebés”.

Aunque el anuncio fue bien recibido por la comunidad migrante, aún quedan miles de venezolanos en condición irregular que deben esperar como mínimo tres meses para poder ser inmunizados.

Colombia comenzó la inmunización de su población en febrero de este año y lo hizo por diferentes etapas, por lo que adultos mayores, población con enfermedades de base, comorbilidades y adultos de entre 40 y 50 años ya recibieron el biológico.Actualmente se están vacunando las personas con edades de entre 25 y 40 años e incluso niños de 12 a 17 años con comorbilidades.

El gobierno colombiano ha dispuesto cientos de puestos masivos de vacunación en todo el país e incluso recientemente anunció que los mismos estarán abiertos en horas de la noche, con el fin de que la población joven pueda acceder a la vacuna.

Los venezolanos residenciados en Colombia con Permiso Especial de Permanencia (PEP), con doble nacionalidad, visa o incluso cédula de extranjería, se han vacunado en las diferentes etapas del proceso de inmunización.

Lamentan los migrantes con estatus irregular que a esta población, vulnerable por demás, ya que al estar en condición irregular están expuestos a trabajar en la informalidad y en la calle, no se les brinde la oportunidad, cuando en varias ocasiones hay reportes de que las cifras de personas vacunadas en las etapas siguientes a la población adulta mayor, han disminuido considerablemente, pues hay un porcentaje de la población colombiana que no quiere aplicarse la vacuna.