Personas retiran hoy billetes del nuevo cono monetario en un cajero, en Caracas (Venezuela). EFE/Miguel Gutiérrez

enezuela dio la bienvenida este viernes al nuevo cono monetario, al entrar en vigor la reconversión anunciada por el Gobierno el pasado 5 de agosto y con la que se amputaron seis ceros al bolívar, hasta hoy llamado soberano y a partir de ahora, digital.

Esta reconversión, la tercera en lo que va de siglo, entierra a la moneda que vio la luz en 2018 y que fue devorada por la hiperinflación hasta llegar a carecer casi de valor y, por tanto, desaparecer de las calles, dando paso a una dolarización de facto que el Ejecutivo trató de evitar sin éxito.

La dolarización ha amortiguado el impacto de la crisis sobre los negocios y la pequeña capacidad de ahorro de los venezolanos, ya que, según se estima, cerca del 70 % de las transacciones se hacen en la divisa estadounidense.

Por eso y ante la eliminación de seis ceros -lo que ha hecho que, lo que hasta ayer era un millón de bolívares, hoy sea uno- algunos ciudadanos han confundido la nueva moneda con el dólar, según pudo constatar Efe.

Hasta ayer y según la tasa del dólar paralelo, la más usada por los comerciantes, cada unidad de la moneda estadounidense se cambiaba por 5.035.381,00 bolívares soberanos.

Hoy, esa tasa abrió en 5,03, por lo que un producto que hasta ayer costaba dos dólares o 10 millones de bolívares, hoy cuesta diez bolívares digitales, razón de la confusión.

Los precios exhibidos en bolívares digitales en pequeños comercios y supermercados provocaron esa confusión que llevó a algunos ciudadanos, muchos de los cuales desconocían la entrada en vigor de la nueva moneda, a creer que se habían incrementado los precios en un día al ritmo de los peores momentos de la hiperinflación.

Sin embargo, la escasez de los nuevos billetes en las calles es, por ahora, casi total y muchos cajeros siguen en desuso o abandonados.

Estos cajeros han ido perdiendo de manera progresiva su actividad a lo largo de los últimos años, debido a que el billete de más alta denominación (el de un millón) prácticamente no tenía capacidad de compra.

Por eso, los ciudadanos que deseaban pagar en la moneda venezolana recurrían a tarjetas de débito u otras formas de pago.

Esos mismos sistemas de pago siguen en vigor y, algunas pequeñas compras se hacen gracias a ellos, según pudo constatar Efe.

SORPRESAS AL VER LAS CUENTAS

La mayor sorpresa se ha producido en las cuentas de los bancos, donde los ciudadanos han comprobado que, si se acostaron con 20 millones de bolívares soberanos (4 dólares), han amanecido con apenas 20 digitales.

Algo similar ha sucedido con los bonos que el Gobierno distribuye a través del denominado Sistema Patria, donde las transferencias han comenzado a llegar con seis ceros menos.

Pese a su nombre, el nuevo bolívar no se trata de una criptomoneda o una moneda digital, ya que cuenta con monedas de uno y billetes de cinco, diez, veinte, cincuenta y cien.

Las suspicacias de muchos venezolanos se pudieron observar en las casas de cambio en las que cotiza el dólar en paralelo, donde se pudo ver una devaluación a primera hora de la mañana.

El portal «Enparalelovzla», que monitorea siete casas de cambio constató una devaluación del bolívar soberano del 4,17 % con respecto al bolívar.

De ese modo, y tras sus primeras horas de vida, 5,25 bolívares se cambian por un dólar.

En las redes sociales, las bromas acerca de esa posible devaluación no se han hecho esperar y las sátiras acerca de las despedidas que han hecho los ceros con un «nos veremos pronto» se han multiplicado.