Dr. Orlando Gutiérrez

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El colesterol es una sustancia cerosa, un tipo de grasa, que existe naturalmente en todas las partes del cuerpo. El cuerpo necesita determinada cantidad de colesterol para funcionar adecuadamente. Pero el exceso del mismo, combinado con otras sustancias, puede adherirse a las paredes de las arterias. Esto se denomina placa amiloidea. Las placas pueden estrechar y obstruir las arterias constituyendo un factor de riesgo de enfermedad cardíaca o de accidente cardiovascular. En los Estados Unidos origina unos 2.6 millones de fallecimientos cada año según los investigadores.

Un estudio del 2014 concluyó que el colesterol alto constituye junto a la obesidad, la hipertensión arterial, la diabetes y los hábitos tabáquicos, un problema principal de salud pero son enfermedades prevenibles que ayudarían a prolongar la vida.

El estudio incluyó a casi 800 personas con antecedentes de enfermedad cardiaca o al menos un factor de riesgo importante de enfermedad cardiaca o ACV, como colesterol alto, hipertensión o diabetes.

Se consiguió que el 47 por ciento de los encuestados no habían medido su nivel de colesterol el año anterior. Aunque los que tenían un nivel alto tenían tasas más altas de haber realizado una prueba recientemente y el 21 por ciento de ellos no se había hecho la prueba en el último año.

El 82 por ciento sabían que había un vínculo entre el colesterol y sus riesgos y la mayoría de los que tenían un nivel alto sabían que era importante gestionarlo. Desafortunadamente, muchos se sentían confusos, desanimados y no estaban seguros con respecto a si podrían hacerlo.

Los tratamientos más habituales recomendados por los profesionales fueron la medicación (el 79 por ciento), el ejercicio (el 78 por ciento) y los cambios en la dieta (el 70 por ciento). Los pacientes se sintieron menos informados con respecto a qué peso corporal deberían tener, las diferencias entre los tipos de colesterol (LDL [malo] frente a HDL [bueno]) y los objetivos para su gestión.

El colesterol HDL (lipoproteínas de alta densidad), o “bueno”, transporta el colesterol desde las partes del cuerpo hasta el hígado, donde se procesa. El colesterol LDL (lipoproteínas de baja densidad), o “malo”, puede hacer que las arterias se obstruyan.

“Las investigaciones sugieren que incluso unos niveles modestamente altos pueden causar una enfermedad cardiaca en el futuro, pero los resultados de este estudio muestran una falta alarmante de comunicación entre los profesionales de la atención de médica y los que tienen el riesgo más alto de enfermedad cardiovascular”, dijo la Dra. Mary Ann Bauman, miembro del grupo asesor sobre el colesterol de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).

“Las directrices actuales piden que se realicen cambios en las modificaciones del estilo de vida como primera línea de tratamiento, pero con frecuencia eso no es suficiente. También se necesita hablar a los pacientes sobre los otros factores de riesgo, incluyendo la genética y los antecedentes familiares, a fin de determinar el tratamiento más efectivo para cada individuo”, añadió en un comunicado de prensa de la asociación del corazón.

Como conclusión señalamos que, las grasas son un tipo de nutriente y necesitamos siempre un poco en la dieta pero no demasiada, pues constituye una fuente de energía y ayuda al cuerpo a absorber vitaminas y tiene además un rol importante en los niveles de colesterol.

 

Fuentes: American Heart Association, news release, April 10, 2017. Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre

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