El padre José David Cañas.

LABOR. El padre José David Cañas es el fundador de la Casa de paso Divina Providencia

Está ubicado a un kilómetro del puente internacional Simón Bolívar y funciona desde el 5 de junio de 2017 con el apoyo del Programa Mundial de Alimentos

Cúcuta. El hogar ha servido para calmar el hambre de miles de venezolanos que atraviesa la frontera simplemente para buscar un plato de comida. Está ubicado en Villa del Rosario, muy cerca de la frontera con San Antonio del Táchira, en Venezuela.

“Comenzamos repartiendo unos dos mil almuerzos y en 2019 puedo decir que repartimos entre cuatro mil y cuatro mil 500 de lunes a sábado. Contamos con la ayuda de unos 900 voluntarios que hacen una labor grandísima”, comentó el fundador de esta casa de paso, el padre José David Cañas.

El sacerdote explicó que sin el apoyo de donaciones y el aporte del Programa Mundial de Alimentos, nada de esto fuese posible.

“Trabajamos con amor. Todo lo que hacemos es para dar una mano de ayuda a nuestros hermanos venezolanos, quienes no están pasando un buen momento. Esta es una obra de Dios y la arquidiócesis de Cúcuta”, sostuvo.

La casa de paso Divina Providencia está abierta de lunes a sábado de 7:00 am a 3:00 pm, según detalló Cañas, quien recordó que la idea de hacer esta casa de paso nació tras una petición del Papa Francisco para ayudar a los más necesitados.

“Estamos con los venezolanos en esta ardua lucha. Tratamos de servir un plato de comida digno para las personas que nos visitan. Aquí no hay distingo de raza, simplemente el que pueda llegar a nuestra casa será bien recibido”, dijo Cañas.

Visita especial

El 22 de febrero la casa de paso recibió la visita de Voces por los Derechos Humanos, organización fundada en Panamá y que dirige la abogada y activista de DD.HH Andreína Chacín, quien se encargó de entregar una importante cantidad de ropa que fue donada por panameños, argentinos y venezolanos.

“Fue una experiencia única compartir con tantos venezolanos y la compañía del padre José David Cañas, quien hace una labor titánica”, expresó Chacín.

Fachada principal de la casa de paso Divina Providencia.

 

Parte de la cocina de la casa de paso.
Andreína Chacin junto a voluntarios.

 

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