La misa de despedida del Guerrero Daniel se realizó en el Santuario Nacional

La lucha y el amor que la familia Márquez Garzón mostró durante cuatro años, para llenar de vida a Daniel se evidenció durante la misa de despedida del guerrero Daniel

 

Cuando Daniel tenía un año y 10 meses sufrió un accidente cerebrovascular, desde entonces su familia comenzó una lucha para lograr la recuperación del pequeño y durante cuatro años concentraron su vida en hacerlo.  La familia Márquez Garzón llegó a Panamá procedente de Venezuela hace más de 21 años, y han agradecido a este país todo lo que le ha dado, pero sobretodo el apoyo que durante todos estos años recibieron para lograr que el pequeño Daniel, nacido en el Istmo,  se mantuviera como parte de su familia.

El pasado 13 de septiembre, el guerrero Daniel falleció, y la noticia causó una conmoción en la comunidad venezolana y panameña, porque han conocido la batalla que este niño mantuvo para sobrevivir. Su familia realizó una sentida misa en la Iglesia del Santuario Nacional del Corazón de María, donde frente al altar resaltaban los globos blancos y celestes, fotografías del guerrero y las cenizas de Daniel, su familia, amigos, familiares y equipo médico le dijeron adiós con mucho amor.

Al finalizar la ceremonia, las personas asistentes cantaron la canción “Color Esperanza” en honor a Daniel Márquez Garzón y lanzaron globos al aire gritando “vuela alto”. Su madre Yenedith Garzón afirmó “Daniel unió a una cantidad de personas que jamás pensé que un niño podría unir”.

Recordemos que hace cuatro años,  sus padres Tomas y Yenedith recibieron el diagnostico que les cambio la vida, a la edad de 1 año y 10 meses Daniel sufrió un ACV (accidente cerebrovascular), es decir, una hemorragia causada por el rompimiento de una vena. Después de estar internado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital del Niño, donde estuvo en coma, el cerebro inflamado, sufrió de hipotermia por tres días, le dio un paro respiratorio, lo lograron operar y el guerrero Daniel lo internaron después en la Unidad de Cuidados Intermedios donde permaneció 2 años. Finalmente, lograron construir su propia UTI en la casa y lo llevaron a su hogar.

En nombre de la directiva y colaboradores del periódico El Venezolano, así como en nombre de la comunidad venezolana en Panamá brindamos un fuerte abrazo a sus padres y hermana, y deseamos que más temprano que tarde el dolor pase para dejar las enseñanzas y más hermoso recuerdo de nuestro ahora “Ángel Guerrero Daniel” que vivirá siempre en nuestro corazones.

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