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Tres antisociales, sometieron a la cantante Soledad Bravo y a su familia, horas antes de que salieran de su vivienda, ubicada en la urbanización Loma Larga en Oripoto de El Hatillo, Caracas a Nueva York, EEUU, a una presentación musical.

Se conoció por El Universal, que los mantuvieron amarrados de pies y manos por más de una hora. En la escena también estaba su hija Ana Sol, sus dos nietos, de 7 y 13 años.

De acuerdo con el relato de las víctimas, los ladrones tenían la cara cubierta con pasamontañas y usaban guantes, su primera acción fue entrar  a la habitación principal donde estaba la cantante y su esposo, luego a la de los niños, y después al cuarto de la hija de la artista.

A ella la encerraron con sus hijos, y todos fueron amarrados con corbatas de seda.

Mientras tanto, los maleantes preguntaban “quién era el músico”. A juicio de las víctimas, los delincuentes tenían información de que allí vivía un cantante, pero no sabían que se trataba de Soledad Bravo.

“Entraron por un boquete que abrieron en una de las cercas que rodean la casa, cortaron unos tubos y cayeron a las escaleras de caracol que dan hacia una terraza, luego entraron”, describió Fernando Donmar, un allegado a la familia.

Dijo que se enteró de todo y llegó a la casa minutos después de que los delincuentes se fueron, pues la propia Soledad lo llamó. “El primero en desatarse fue el niño de 7 años, y él luego desamarró a su hermano. Así se fueron liberando”, dijo.

Los hampones se llevaron computadoras, televisores, joyas, dinero en efectivo, comida y la ropa que había preparado la cantante para el viaje. Incluso, un pescado grande y congelado que tenían en la nevera se lo llevaron.

Todo lo montaron en una camioneta Grand Blazer verde, placa AAC05Y, propiedad de la familia. “Se habían ido y regresaron de repente, llamaron a Soledad varias veces y decidieron irse. Lo hicieron para despistar a los vecinos”, dijo el allegado a la familia.

Lo cierto es que la cantante recibió en su casa a una comisión de la División Contra Robos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), Polihatillo y la Guardia Nacional Bolivariana.

A su salida solo comentó que había “recibido su dosis de Patria”, y que se llevaba al país en el corazón, pues debía ir a cantar en un teatro.

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