Foto: La Patilla.

El segundo día de juicio de los narcosobrinos, Efraín Campo, de 30 años, y Francisco Flores, de 31, continuó este martes, el cual fue dominado por la agresiva estrategia de la defensa, enmarcada en la tres aspectos fundamentales: 1) Acabar con la credibilidad de los informantes confidenciales CS1, CS2 y CW1 ante los miembros del jurado; 2) Acabar con la credibilidad de los agentes de la DEA, y hacerlos ver como burócratas “incapaces de mantener la objetividad en una investigación que fracasó por la incompetencia de las personas involucradas” y 3) fue el gobierno de los Estados Unidos el que elaboró un plan meticuloso para atrapar a dos peces gordos ( los sobrinos de la primera dama venezolana) animados por intereses políticos y monetarios.

En la jornada de hoy sólo testificó el agente especial de la DEA, Sandalio González. El abogado de Campo Flores, Randall Jackson apuntó las baterías contra el agente encargado de llevar a cabo gran parte de la operación que finalizó con la captura de los dos hombres en Haití. Así lo indicó la periodista Maibort Petit en su blog.

Lo primero que hizo Jackson fue poner en duda la información suministrada por las fuentes de la DEA, señalando que los ahora criminales convictos, José Santos Peña (CS-1) y José Santos R(CS-1) habían recibido millones de dólares del gobierno americano para hacer una investigación diseñada para tentar a los dos sobrinos de la primera dama.  El abogado dijo que la DEA paga grandes incentivos aquellos informantes que les suministran datos que les permiten capturar “peces gordos”, y sin duda alguna “los sobrinos de Cilia Flores son unos de ellos”.

Comentó -frente al jurado- que González había intimidado a los dos acusados, al momento de hacerles el interrogatorio en el avión que los trasladaba desde Haití a Nueva York. Recordó que los dos imputados “estaban temblando de miedo” y él se aprovechó para presionarlos y hacerlos hablar, amenazándolos con penas de por vida si no colaboraban con el gobierno americano.

Dijo que es costumbre de la DEA hacer que los acusados procedan de inmediato con la declaración de culpabilidad para llegar a la cooperación de los involucrados, “pero cuando fracasan en los primeros intentos de llegar a un acuerdo entonces se empeñan en que acusado testifique”, presionándolo para que confiesen el crimen que supuestamente cometieron. En ese sentido, dijo que González presionó a  sus clientes para que testificaran en su contra sabiendo que los dos acusados no tenían la capacidad de cometer dicho delito.

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El agente de la DEA negó todos los señalamientos del abogado defensor de Campo Flores, y, por el contrario, dijo que los acusados habían declarado de manera voluntaria, que sus notas reflejaban lo que habían dicho ambos imputados y que no grabó los interrogatorios por  un asunto “únicamente de seguridad”.

Jackson también confrontó la relación de González con CW-1, “El Sentado”. Dijo que este testigo cooperante había mentido al gobierno de los EEUU, después de haber llegado a un acuerdo de cooperación.

Comentó que “El Sentado” hizo negocios de drogas entre el verano y el otoño de 2015, justo después de haber llegado a un acuerdo con el gobierno de los EEUU para cooperar  y evitar ser extraditado y juzgado en tribunales americanos.

La defensa puso en tela de juicio la seriedad de la DEA en la escogencia de sus fuentes confidenciales, y catalogó como “un fracaso” el hecho que la agencia antinarcóticos de los EEUU no haga un seguimiento a sus informantes, incluyendo una prueba rutinaria de drogas, el uso del polígrafo y la averiguación de sus cuentas bancarias o propiedades.

Sandalio González dijo que eso no estaba contemplado en los procedimientos de la agencia, y que no había suficientes especialista para realizar exámenes de polígrafo, ya que los que habían estaban muy ocupados. Igualmente advirtió que la DEA no tiene presupuesto para tal fin.

Jackson acusó a González de haber establecido una relación de amistad con el informante CS-1, José Santos Peña con lo cual perdió la objetividad en el trabajo realizado para capturar a Campo y a Flores. De hecho resaltó que el agente de la DEA le habia enviado saludos en el Día de Acción de Gracias, Navidad y Año Nuevo, y que además le había prometido ayudarlo cuando los fiscales del gobierno lo encauzaron por haber cometido serios crímenes, entre los haber mentido a las autoridades federales.

El Defensor de Campo Flores insistió que la DEA instruyó a sus informantes sobre cómo conseguir las evidencias para encauzar a los dos acusados por un crimen federal, destacando que fue CS-1 quien siempre trajo a colación en las conversaciones que la droga iba a ser llevada a los EEUU.

Por Marielena Martínez
El Venezolano News

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