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Más de 10 países han desconocido los resultados de las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente, incluyendo Panamá. La presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro se eleva

El llamado internacional a restablecer el orden democrático en Venezuela es cada vez más fuerte. Luego de las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente en las que votaron más de 8 millones de personas, según el Consejo Nacional Electoral, varios países manifestaron su rechazo desconociendo los resultados.

Panamá fue uno de ellos, en un comunicado oficial emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Gobierno de Juan Carlos Varela respaldó los esfuerzos de la comunidad internacional, así como las sanciones impuestas por Estados Unidos a funcionarios venezolanos. “El Pueblo y Gobierno de Panamá reiteran el llamado a encontrar una salida negociada, al más estricto respeto de los principios democráticos, y a anteponer el bienestar de los venezolanos para detener la violencia en el país, que se ha agravado con el llamado unilateral a una Asamblea Constituyente. De darse la misma, la República de Panamá no reconocerá sus resultados, sobre la base de los vicios que ya se identifican en dicho proceso”.

La OEA y el Parlamento Europeo también condenaron la realización de la Constituyente. A la lista se han sumado Colombia, Argentina, Brasil, Estados Unidos, México, Costa Rica, Suiza, Chile, España y Perú. Este último convocó a una reunión de Cancilleres para evaluar la situación en Venezuela, que será el 8 de agosto y sobre la cual hay mucha expectativa. Hasta ahora se ha confirmado la asistencia de once países, entre los que está Panamá.

De acuerdo con el análisis del abogado y especialista en relaciones internacionales Mariano de Alba, en una serie de escritos publicados en el portal venezolano Prodavinci, los países presentes en esta reunión “podrían emitir una declaración conjunta y/o decidir medidas diplomáticas como el retiro de sus embajadores en Venezuela, el cese de las relaciones diplomáticas o la expulsión de ciertos diplomáticos venezolanos”.

Las sanciones

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos castigó a Nicolás Maduro, luego de conocer los resultados de la votación de la Asamblea Nacional Constituyente. Congeló sus bienes y prohibió a ciudadanos o entidades estadounidenses hacer cualquier tipo de transacciones con él. En los dos últimos años EE UU ha penalizado individualmente a altos funcionarios del Gobierno venezolano.

Para el internacionalista Luis Angarita, tanto las sanciones como el llamado de la comunidad internacional a recuperar la paz en Venezuela, buscan ejercer presión y frenar el deterioro de la democracia. “Esto implicaría consecuencias económicas, comerciales y financieras para los venezolanos. Hay que tomar en cuenta que el país sufre una recesión desde hace cuatro años. En ese tiempo hemos perdido un tercio de nuestro Producto Interno Bruto”, explicó el especialista. Agregó que la relación con socios comerciales claves como Colombia se ha visto perjudicada, al igual que con México y otros países vecinos.

Sin embargo, Angarita afirma que depende del gobierno Venezolano encontrar una solución o salida a la crisis. “Lo más optimista es pensar que la presión económica internacional los obligue a ceder. Que la comunidad internacional alce su voz significa un aporte de 10% a una posible solución, el resto es tarea de los venezolanos”, cerró.

 

Reunión urgente del Mercosur

Brasil, que ocupa actualmente la presidencia pro témpore del Mercosur, convocó a una reunión de urgencia con los países miembros del organismo, para el sábado 5 de agosto, con el fin de alcanzar un acuerdo con respecto a la situación de crisis que atraviesa Venezuela. No se descarta la posibilidad de que el país suramericano sea expulsado del bloque regional por incumplir con la normativa del Mercosur.

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