Foto referencial

 

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo el martes que el diputado opositor Juan Requesens está vinculado al caso del dron explosivo durante un acto militar el sábado, mientras que la oposición denunció que el legislador fue detenido junto a su hermana por funcionarios del servicio de inteligencia local.

En una alocución al país transmitida por la televisión oficial, Maduro dijo que Requesens aparecía citado en las declaraciones de algunos de los detenidos desde el fin de semana por el caso del aparato explosivo.

“Sale referido otro dirigente de la oposición, de los más locos, sicópata de apellido Requesens”, afirmó Maduro.

El diputado opositor Juan Requesens fue arrestado por el gobierno venezolano según denuncia su hermana.
El diputado opositor Juan Requesens fue arrestado por el gobierno venezolano según denuncia su hermana.

Más tarde, la hermana del diputado y líder estudiantil, Rafaela Requesens, informó que cerca de la medianoche fue liberada y denunció que su hermano está desaparecido.

“Hago responsable al Régimen de Nicolás Maduro por lo que pueda suceder a mi hermano y a toda mi familia”, escribió en su cuenta de Twitter.

Entre tanto, Maduro, acusó el martes al destacado líder opositor Julio Borges de estar vinculado a lo que el gobierno dice fue un intento de asesinarlo con drones, al tiempo que pidió ayuda a Estados Unidos y Colombia para detener a los presuntos cómplices y responsables.

En su alocución transmitida en cadena de radio y televisión, Maduro difundió varios videos con el testimonio de dos supuestos cabecillas detenidos, uno de ellos identificado como el mayor de primera retirado Juan Carlos Monasterios. El militar mencionó a los diputados opositores Borges y Juan Requesens como supuestos involucrados en el ataque al facilitar el ingreso a Colombia de los autores materiales para su entrenamiento en un poblado fronterizo controlado por paramilitares colombianos.

“En varias declaraciones está señalado Julio Borges, quien vive en una mansión en Bogotá amparado por el gobierno saliente de Colombia”, aseveró el Maduro.

“Todas las declaraciones apuntan a Julio Borges. Sabemos que él tiene la cobardía para participar de este tipo de evento, lo sé perfectamente… ahora está siendo referido de manera directa” por los autores materiales, agregó.

Drones cargados con explosivos estallaron el 4 agosto en la tarde mientras Maduro encabezaba una ceremonia por el 81er aniversario de la creación de la Guardia Nacional. Momentos después se interrumpió la transmisión televisiva en vivo.

Las autoridades señalan que el frustrado ataque tenía como objetivo eliminar a Maduro y a su esposa, así como a otras autoridades.

El dirigente, que salió ileso, estuvo acompañado el martes por sus ministros, jefes militares y agentes de la Guardia Nacional, algunos de ellos con signos de lesiones en sus rostros. Siete de ellos resultaron heridos.

Poco después del ataque, los adversarios del mandatario socialista, que según numerosas encuestas tiene un bajo índice de aprobación, advirtieron que podría usarlo para reprimir aún más a sus críticos en un contexto de descontento generalizado por la agobiante crisis económica del país.

Borges rechazó la acusación en un mensaje en Twitter y recordó que Maduro lo ha acusado repetidamente de la crisis económica y de otros problemas que agobian a los venezolanos. “¿Y ahora de la farsa del atentado? No engañas a nadie. El único culpable de la tragedia del país eres tú“, escribió refiriéndose al presidente.

En la noche, el partido opositor Primero Justicia denunció en Twitter que mientras Maduro “acusaba infundadamente” a Requesens, la policía política “lo privaba ilegítimamente de su libertad”. Ambos diputados militan en esa organización política.

Borges y Requesens gozan de inmunidad bajo la ley venezolana por ser funcionarios electos por votación popular. Pero Diosdado Cabello, el poderoso líder del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela y presidente de la oficialista Asamblea Constituyente, dijo el martes en un tuit que el miércoles se planteará el “allanamiento de la inmunidad parlamentaria” de los diputados para someterlos a un proceso judicial.

Maduro también indicó que giró instrucciones al canciller y otros altos funcionarios para que le presenten detalladamente al gobierno de Estados Unidos y al del nuevo mandatario colombiano Iván Duque todas las pruebas que “nos conducen a cómplices y responsables directos que viven” en esos dos países.

El presidente venezolano resaltó que para ejecutar el ataque fueron contratadas 11 personas, algunas de las cuales habían participado en las sangrientas protestas antigubernamentales del 2017 y otras en el asalto cometido al fuerte militar Paramacay, uno de los principales del país, donde fallecieron dos personas y tres militares resultaron heridos en una operación para sustraer armas el 6 de agosto de ese año.

A los involucrados se les prometió un pago de “50 millones de dólares y estadía en Estados Unidos”, afirmó.

Las autoridades venezolanas anunciaron el arresto de seis personas que enfrentan cargos de traición, magnicidio frustrado y terrorismo.

Maduro espera que se activen los acuerdos de extradición y se materialice la entrega de “todos los responsables que financiaron, dirigieron y llevaron a cabo este atentado terrorista”.

“Confío que el presidente Donald Trump no permita que bajo territorio estadounidense se prepare asesinato en masa de líderes civiles, militares” y los involucrados vivan libremente y protegidos bajo las leyes de Estados Unidos, enfatizó.

John Bolton, asesor de seguridad de Trump, dijo el domingo a “Fox News Sunday” que si el gobierno de Venezuela tiene información que sirva de fundamento y que quieran presentar que “muestre una posible violación de la ley penal estadounidense, la analizaremos seriamente”.

Maduro volvió a acusar al expresidente colombiano Juan Manuel Santos de estar detrás del hecho, sin presentar ninguna prueba. Santos rechazó tener cualquier vínculo con el atentado.

De acuerdo con las investigaciones, los atacantes utilizaron dos costosos drones DJI M600 equipados con un kilo del explosivo C-4. Se suponía que uno debía agredir al presidente desde arriba mientras que el otro detonaría directamente frente a él.

Pero el plan fracasó cuando miembros de la seguridad presidencial, valiéndose de equipos electrónicos de bloqueo, lograron desorientar a los aviones no tripulados. Uno fue derribado y el otro se estrelló en un edificio de apartamentos a dos cuadras de donde Maduro daba su discurso.

Comments

comments