Foto: composición de origen desconocido

Desde que existen las promesas, nunca habíamos visto tantas. Hay ejemplos de sobra y todos los conocemos, tales como “Me tomo el del estribo y nos vamos” o “’No te voy a hacer nada que tú no quieras” y otros más escatológicos como aquel famoso de… “la puntica…”. Pero en este caso Nicolás se pasó de maraca. Prometió unos perniles a una gente que (sin broma ninguna) se hubiera conformado con una harina PAN. Pero no. Él tenía que prometer sendas piernas de puerco…que por supuesto nunca llegaron.

 

¿Qué se le ocurrió a cualquiera de estos “señores”? Decir nada menos que “en el medio del mar” los perniles que venían para navidad, habían sido “interceptados” por unos barcos gringos que hicieron que los portugueses -lugar de conde venían los perniles- se devolvieran cochinamente para su sitio de embarque.

 

Vimos a Nicolás con su cara muy lavada, diciendo que no había perniles por culpa de los portugueses, porque venían “dos barcos enormes con perniles” pero que los portu se rajaron. Yo me imagino un portaaviones gringo parando  en medio de la nada a un barco portugués:

 

Gringo: ¿Puede decir que trae ahí?

 

Portu: Puerquitus..

 

Gringo: ¿Puerquito? ¿No será más bien periquito?

 

Portu: Nau señor gringou… De portu no salen sino jamones.. Mas bein.. Ou periquitus vein de allá pra acá…

 

Gringo: ¿Y a dónde se dirige este barco?

 

Portu: A Venezuela… Allá vive unos primos meus que creo que se vienen como botellazo en este mismo barco pra Portugale…

 

Peeeeero…. La historia no quedó allí. El gobierno de Portugal dijo que ellos no vendían perniles (obvio) y la empresa que enviaría las apreciadas piernitas, declaró que había un pequeño detalle: No le habían pagado las susodichas y como diría el portugués de aquel abasto: Hoy eu no fíou… peru mañana… menus…

 

Resultó que Nicolás quería quedar bien (si a eso se le puede decir quedar bien) con sus seguidores, pero sin bajarse de la mula primero. En este caso, más bien bajarse del cochino.

 

¿Qué pasó luego? Que por alguna rara situación, le cayeron encima a todos los supermercados que (oh que coincidencia) están manejados por portugueses.  Y en un solo jalón los dejaron mamandu y locos.

 

Ustedes dirán: Esos portugueses no van a pelar nunca. Tienen más real que todos nosotros juntos. Y es verdad. Sólo que justamente por eso, no creemos que vuelvan a llenar sus anaqueles, perdiendo billete…

 

Ajá. Ustedes y yo pensamos: El gobierno de Portugal defenderá a sus nacionales contra el atropello del régimen. El embajador de Portugal se dirigirá a plantearle sus quejas a Nicolás. En efecto, así fue… el embajador se reunió con la gente de Nicolás, pero para darse un buen jamón… y no de cochino… de besos y abrazos.

 

El embajador en cuestión, de vaina no le mordió una nalga de la emoción a Jorge Arreaza (canciller venezolano) y declaró que son más patria que todo el gabinete de Nicolás juntos… No sabemos si comieron pernil, pero de que se dieron su atracón de papa, eso es seguro. Y mientras tanto, la gente peleando porque no tiene ni pernil, ni papa, ni nada. Los portu (los de los supermercados) se quedaron viendo pal techo, y los que pudieron entrar, tendrán comida por un rato… ¿Y después? Lo dicho… Tendrán PA-TRIA.

 

Pero no nos preocupemos, tenemos una nueva directiva de la Asamblea, y ahora sí todos los problemas serán resueltos. Y si la AN no lo resuelve (como sabemos todos que no) por ahí viene semana santa y seguramente ofrecerán pescado que viene de no sé dónde y los gringos -oootra vez- le caerán encima a los barcos que vienen cargados…Y la gente se volveráa a dar carajazos porque no le dieron.

 

Y ahora me pregunto yo: ¿Por qué en Venezuela no hay puercos? ¿Por qué hay que traerlos de afuera?  ¿Será que acabaron con todo? No valeee… En Venezuela hay comida. Sino lo creen… fíjense como está Nicolás de cuadrado…

Cariños y hasta la próxima….

 

 

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