Foto: Cortesía

Todos los humoristas, o cómicos -como nos dicen algunas personas cuando quieren “ofendernos”- sabemos de lo que tenemos que recubrirnos muchas veces para llevar risas a los demás. Siempre he comentado, que no es lo mismo montarse en un escenario para un cantante, que para un humorista. ¿Por qué? Porque el público que asiste a un show de un cantante es porque ya le gusta su música. Punto. De manera que cuando se monta en la tarima, ya tiene el 90% ganado, sólo tiene que hacer una buena ejecución y ser simpático.

Con nosotros los humoristas, la cosa cambia de rumbo totalmente. Es cierto que el público va a verlo a uno porque le gusta algún personaje en particular, o simplemente porque le gusta como una trabaja. Peeerooo… El asunto es que en la presentación personal, hay que contar chistes y situaciones nuevas, no lo mismo que han visto antes. Y esto se repite cada vez que hay una presentación. Los chistes deben ser nuevos. Como también es cierto que muchas veces, para ejecutar un guion que de por sí es malo, hay que tener caparazón de hierro.

Dicho esto, voy con lo que refiere el título de esta página: En todo el globo terráqueo han llegado videos de los famosos “ejercicios militares” con los que Venezuela, supuestamente se va a defender de la “invasión norteamericana”. Los programas de televisión en todas partes, se hacen eco de mil situaciones: Una de ellas muy popular en los medios, es la imagen de unos peñeros destartalados que supuestamente van a impedir la llegada de los portaaviones americanos al Golfo de Cariaco. Por supuesto, ni los moderadores pueden contener la risa. Luego un pobre muchacho de las benditas milicias, le explica a una persona cómo van a cerrar el Puente sobre el Lago porque “parece que los gringos quieren atacar a Venezuela el sábado y el domingo” (¿?)

Eso sin contar a un general supuestamente verdadero que es grabado mientras hace prácticas y se le traba el fusil que va a disparar. Por supuesto que si hubiera estado en un combate real, mientras trataba de arreglar el arma, le hubieran dado salchichón tres veces o pedir “taima” al enemigo.

Y no puedo dejar de lado, la imagen -¡Dios! ¡Ni en Qué Locura!- tomándole fotos a una cola de gente a las que le daban cascos y fusiles.

Hasta ahí quería llegar. A la cola de gente esperando armas… Para empezar, me imagino que esas armas están sin balas, porque esta gentecita no confía en chavista con hambre… Pero en fin. Lo que me dio “la silla roja” mejor conocida en inglés como “a red chair” arrechera, pues. Fue ver a estas señoras ancianas, recogiendo sus cascos como si fueran ollas arroceras y unos fusiles tan pesados que les costaba, acurrucarlos en sus pechos. Algunas hasta pedían disculpas (está en el video). Mujeres que de vaina tienen chance para caminar derechas, otras que el casco les tapa media cara. ¿Qué vaina es esa? Allí al chiste malo se volvió un guion de mierda (y me perdonan el francés). ¿Esas señoras no tienen hijos? Hijos que les digan: No mamá…Usted no haga ese ridículo… No vale… No.

En verdad quiero ver a otras madres. A la madrede Winston Vallenilla, por ejemplo. O a la MAdre de Jorge Rodríguez  -esa a la cual su hijo dejó sola en una calle en México, mientras un venezolano descargaba su rabia- Me imagino que la vieron no? El hijo y los nietos dejaron el pelero y la señora: júyeeee pero como la canción: Dessspacitooo…

¿Esa es la  madre de Delcy también? Ah no. Coño, no es justo. Pobre mujer. Pero de verdad, no he visto a ninguna de las madres del régimen “defendiendo la patria” con fusiles en mano y haciendo ejercicios militares.

Por cierto: No hay que pedir excusas por las progenitoras de los caudillos del régimen. ¿No lo saben? ¡Ellos no tienen madre!

Cariños y hasta la próxima…

 

 

 

 

 

 

 

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