El presidente de la Fundación para la Promoción de la Excelencia Educativa (FPEE), Julio Escobar, ofreció un balance de lo que ha sido la evolución del concurso resaltando que, de los 337 centros inscritos en el 2018, 241 habían participado en ediciones anteriores y 96 formaron parte del concurso por primera vez.

De igual manera, hizo referencia a que las escuelas participantes en 2018 cuentan con más de 240 mil estudiantes que serán beneficiados con la realimentación que se ofrece al centro educativo. En tres años, el concurso va a repartir más de 1 millón de dólares en premios, cuyo principal destino es perfeccionamiento docente y mejora continua.

La presentación de Escobar incluyó, además de información de interés obtenida en esta tercera edición del concurso, datos relevantes sobre la educación panameña y comparativos con mediciones internacionales que permiten ver con claridad la situación actual del país. El presidente de la Fundación también aprovechó para hablar sobre algunas prácticas que son determinantes en una mejora de la calidad educativa en Panamá.

Para determinar hacia dónde debemos ir, hay que partir de las acciones que corresponde tomar ante los resultados poco favorables, incluso entre los ganadores. Las escuelas oficiales que participaron en el concurso y que obtuvieron los mayores puntajes en sus tres versiones, apenas lograron la mitad de los puntos posibles.

Es un hecho que la calidad de nuestra educación requiere mejoras profundas y consistentes, pero ya podemos hablar del inicio de una trayectoria que motiva a nuestros centros educativos a evaluarse para conocer sus carencias y fortalezas y planificar de acuerdo con las necesidades de los distintos grupos.

A pesar de que el panorama es preocupante, vale la pena resaltar que hay muchas personas e instituciones dispuestas a ayudar para mejorar el sistema, lo importante es que todos debemos involucrarnos para hacer de la educación la prioridad No. 1, indicó el presidente de la FPEE.

Escobar también manifestó su satisfacción, pues la iniciativa que dirige ha logrado movilizar a la comunidad educativa panameña y a la sociedad civil, con el propósito de generar mayor conciencia hacia la importancia de la excelencia como norte de la educación panameña. “El año 2019 será clave para el sector educativo, nos enfrentamos a un año electoral que trae consigo el diseño de políticas públicas y planes de gobierno, y la sociedad debe participar activamente exigiendo que los mismos establezcan programas a largo plazo con mediciones periódicas”.

Por su parte, Aida Alfaro, Directora Ejecutiva de la fundación, hizo referencia a los aprendizajes que esta nueva edición deja a los directivos de la Fundación para la Promoción de la Excelencia Educativa, quienes están convencidos de que lo que no se mide, no se puede mejorar. “Por esta razón, seguiremos impulsando la evaluación como el primer paso en el camino a la excelencia. Eso sí, esta evaluación para ser útil debe ser acompañada por un plan de mejora que una vez implementado debe ser medido nuevamente para evaluar la efectividad de la acción, repitiendo así el proceso. Este es el ciclo virtuoso de la mejora continua y la única forma de llegar a la excelencia¨, acotó.

El reto de la fundación para el 2019 es lograr consolidarse a través del concurso, mantener la participación de los centros educativos que ya están ganados a la idea de evaluarse, lograr el interés de las regiones en las que aún hay poca participación y sumar voluntarios y aliados para obtener los resultados que esperamos. “Estamos convencidos de que muchos más están ansiosos por aportar activamente en este camino a la excelencia”, concluyó Alfaro.

 

 

Sobre el Concurso Nacional de Excelencia Educativa

 

El Concurso Nacional de Excelencia Educativa es una iniciativa de la Fundación para la Promoción de la Excelencia Educativa, que busca reconocer a los centros educativos oficiales que se destacan por el esfuerzo que hacen para llevar a sus alumnos a la excelencia académica.

 

Este concurso busca resaltar la labor del docente y el compromiso que tienen para llevar a sus estudiantes a una educación de calidad, así como el trabajo de aquellas escuelas que están comprometidas con mejorar la educación en sus planteles.