Foto: EFE

Este domingo el alcalde capitalino José Blandón, se manifestó en su página de facebook sobre las consecuencias que podría traer el triunfo de Trump a América Latina, en especial a Panamá.

El alcalde aseguró que teme un recrudecimiento de un discurso de intolerancia y xenofobia y que se quiera instaurar un “modelo Trump”. A continuación el texto completo:

¿Qué significará el triunfo de Trump para Panamá y América Latina? Es difícil predecirlo, pero no se auguran efectos positivos. A mi juicio, una de las consecuencias negativas de este resultado electoral, será el recrudecimiento en la región de un discurso marcado por la intolerancia y la xenofobia.

Pienso que hay una lectura equivocada de los resultados, no creo que Trump haya ganado por sus méritos propios o porque su discurso convenció a la mayoría del pueblo estadounidense. Hay cifras que dicen mucho: Hillary ganó en el voto popular y ganó en todas las ciudades con más de un millón de habitantes. Me parece que Michael Moore predijo el resultado, haciendo un análisis muy bien fundamentado de la realidad política y social norteamericana. El desgaste normal de un Partido en gobierno, el machismo de un sector importante en un país que aún no ha tenido a una mujer de Presidenta, la trayectoria de Hillary como una política tradicional, son elementos que jugaron a favor de Trump.

Me preocupa, como panameño, que se quiera acá copiar el “modelo Trump” por parte de políticos sin escrúpulos, sin ideología propia, dispuestos a decir y prometer lo que sea, si eso los acerca un poco más al poder. Ya hay algunos levantando el discurso fácil de la xenofobia, pretendiendo achacar todos los problemas del país a un enemigo externo, al extraño, al extranjero.

Panamá es lo que es hoy en día, gracias a sucesivas oleadas de inmigrantes que han llegado a nuestro país y lo han convertido en su hogar. Menos del 10% de nuestra población es totalmente originaria. La amplia mayoría de panameños tenemos “sangre extranjera” corriendo por nuestras venas. Panamá se ha definido así misma como “Puente del Mundo, Corazón del Universo”, siempre orgullosa de su diversidad étnica y cultural, siempre fiel a su vocación de servicio al comercio internacional.

Los líderes políticos tenemos una gran responsabilidad. Guiar, motivar, inspirar. Fijarnos ambiciosas metas y trabajar duro para convencer a los demás que ese es el camino adecuado para el país. Flaco favor hacemos cuando se quieren copiar discursos de campañas foraneas porque allá resultaron exitosas. Pensemos en lo que necesita Panamá, en lo que ha hecho exitoso a nuestro país y en lo que representa nuestro mayor potencial a futuro. Panamá depende del turismo, el Canal y el comercio internacional para seguir progresando y garantizar mejor calidad de vida a todos los hijos e hijas del Istmo.

Sin duda, en la campaña del 2019, habrá quien quiera explotar los miedos y odios que albergan algunos en su corazón. No permitamos que ese sea el discurso predominante. Aboguemos por los valores de tolerancia y diversidad que siempre han caracterizado a Panamá. La nuestra es una Ciudad Global, cuya historia y destino está ligado a su rol en la economía mundial. La Panamá que soñó Bolívar, capital de una América Unida, no puede caer subyugada ante la xenofobia y la intolerancia.

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