Jeanelie Briceño estudió comunicación social en la Universidad Santa María.

 

La periodista venezolana, con más de diez años de experiencia en radio y televisión, labora como asesora comunicacional en el corregimiento de Bella Vista y en el Instituto Nacional de la Cultura, INAC

 

De su cuello cuelga un rosario con cuentas de colores. Son los de la bandera de Venezuela. Jeanelie Briceño vive en Panamá, pero tiene el corazón en Caracas. Hace poco viajó a la ciudad para participar en la marcha opositora que se celebró el 1 de mayo, en rechazo al gobierno de Nicolás Maduro. También ejerció su rol como reportera, en medio del panorama de incertidumbre y desinformación que viven los venezolanos desde que iniciaron las protestas, en marzo de este año.

“El país me llamó y yo participé en lo que pude. Marché y también tragué gases. Siempre estoy pensando en Venezuela, aunque no esté allí físicamente”, dice. Jeanelie comenzó su carrera diecisiete años atrás en la estación de radio CNB junto al periodista Leopoldo Castillo, luego trabajó en el canal de televisión Globovisión durante casi diez años. Allí cubrió la fuente de política, incluyendo campañas electorales y eventos del oficialismo. Nunca pensó en abandonar el país pero ante la imposibilidad de continuar ejerciendo su profesión debido al deterioro de la libertad de expresión y el acoso a los periodistas en el país, decidió labrarse un nuevo camino.

Antes de partir fue directora de comunicaciones en la Alcaldía de El Hatillo, cuyo alcalde David Smolansky recién comenzaba una nueva gestión. “Comencé a estudiar comunicación política y en eso me he especializado desde que llegué a Panamá. Inicialmente vine a un compromiso familiar y vi una oportunidad”, recuerda. Desde que llegó al Istmo, Briceño se ha sentido identificada con la cultura de los panameños y asegura que son muchas las similitudes que existen entre ambos gentilicios.

“Me encanta Panamá. La quiero tanto que trabajo para que sea una mejor ciudad”, afirma. En 2015 se convirtió en la asesora de comunicación y estrategia de Ricky Domínguez, concejal del corregimiento de Bella Vista. Tiempo después el Instituto Nacional de Cultura, INAC, también la contrató como asesora de la dirección general del organismo. Junto a Domínguez se encarga de definir modelos de gestión, planes comunicacionales y de gobierno e implementar campañas. Para ello, Briceño debió documentarse sobre diversos aspectos vinculados con la división político-territorial del país, las funciones de cada uno de los representantes, entre gobernadores y alcaldes, y las diferentes ideologías del sistema político. “Ricky es un político joven muy talentoso, a quien admiro. Está haciendo un buen trabajo y hemos tenido una relación muy sólida y cercana. Me ha gustado mucho la experiencia”, dice satisfecha.

Un día a la vez

Briceño además de periodista es maratonista. Trotar por las mañanas es un hábito que practica para conectarse consigo misma, un ritual que le permite observar el entorno, escuchar el corneteo de los autos por la avenida o el trinar de los pájaros que vuelan sobre los árboles. “Sufrí una trombosis cerebral hace seis años y eso me hizo pensar que es necesario vivir un día a la vez. Hay que disfrutar cada instante y no pensar tanto en lo que haremos a largo plazo”. La disciplina que ha construido con cada kilómetro es la misma que pone en práctica como profesional.

Además del rosario, Jeanelie tiene una pulsera tricolor en una de sus muñecas. Sabe que si ocurre un cambio de Gobierno en Venezuela, no será fácil recomponer una sociedad que ha sido maltratada y dividida. “Yo amo mi país y si tengo que regresar para trabajar por él, así lo haré”

En pocas palabras:

Un lugar: Los Roques

Una comida: la pasta

Un libro: El Analfabeto Emocional de Ismael Cala

Un grupo musical: Guaco

Una película: La Vida es Bella.

Una frase: Cuando la gente tiene buen corazón y hace con pasión lo que le gusta, le irá bien en la vida.

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