Foto: Cortesía.

La ingeniera que lideró el proyecto de la Ampliación de la vía interoceánica ha sabido destacarse en un mundo dominado por el género masculino

Un casco y un chaleco color rosa cuelgan de un perchero apoyado en la esquina. Simbolizan trabajo y esfuerzo y a la vez le dan un toque distintivo a la oficina de Ilya Espino de Marotta, la mujer que lideró el proyecto de la Ampliación del Canal de Panamá, culminado hace casi un año.

Sobre la biblioteca hay varias fotografías y placas de reconocimiento que Espino ha coleccionado a lo largo de más de 30 años de servicio al Canal de Panamá. En 2014 recibió el premio “Mujer Destacada del Año”, otorgado por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa, Apede, por su labor como Vicepresidenta Ejecutiva de Ingeniería y Administración de Programas, al frente de la Expansión. Un trabajo que asumió con valentía y a la vez significó una carrera de adversidades que la panameña sorteó con habilidad.

Comenzó en los astilleros de reparación del Canal en la provincia de Colón y luego ocupó varios cargos en la División de Dragado, en la sección de Ingeniería Mecánica, en el equipo de Contabilidad y en otras áreas de la empresa. En 2002 entró a formar parte de la coordinación del plan maestro de la Ampliación del Canal de Panamá y posteriormente se encargó de ejecutar las distintas obras del proyecto, convirtiéndose en la líder de la obra de ingeniería más importante del país.

“La construcción comenzó en 2007. Yo sabía lo que me venía. Estaba muy familiarizada con todo porque me involucré desde el principio, pero asumir la responsabilidad de terminar la obra fue para mí un verdadero honor y también un gran reto”, afirmó Espino. Cinco años después fue postulada para la Vicepresidencia Ejecutiva de Ingeniería y Administración de Programas, apoyada por el actual administrador del Canal, Jorge Quijano.

En un mundo dominado por el género masculino, en su mayoría ingenieros y contratistas, la capacidad de Espino fue puesta en duda por aquellos que no conocían su trayectoria y talento como ingeniera marina, pero a ella le bastó con mostrarse segura en cada uno de sus pasos.

“En la universidad éramos dos mujeres en la facultad, en el proyecto de Ampliación 6% del personal era femenino y en el Canal de Panamá el porcentaje es de 14. Se nota que ha habido una evolución con los años”, agregó la Vicepresidenta, egresada de la Universidad de Texas A&M, en Estados Unidos.

La familia, el tesoro más preciado

Balancear el trabajo con el rol de esposa y madre no ha sido fácil para Espino, pero la tarea ha sido más llevadera gracias al apoyo de su esposo con quien tiene tres hijos. “Somos una familia feliz que también ha tenido momentos difíciles”. En 2010 tanto su esposo como uno de sus hijos fueron diagnosticados con cáncer, lo que obligó a Espino a ausentarse por un año para partir a Nueva York en busca de tratamiento. En la empresa entendieron que se trataba de una situación familiar delicada. Espino la manejó con tal entereza que dos años después fue ascendida y hoy en día continúa siendo la mujer con el cargo más alto en el Canal de Panamá.

En pocas palabras:

Un lugar: Nueva York
Un plato de comida: los escargots
Un libro: la biblia
Una película: Harry Potter
Un grupo o banda musical: Fleetwood Mac
Una frase: Las acciones de una persona valen mucho más que las palabras.

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