Odra Cuadros caminaba por el Hospital Dr José María Vargas ayer cuando el personal salió con pancartas en mano denunciando la crisis de salud. Cuadros llevaba a su hijo de un año en brazos; le habían diagnosticado neumonía y fue referido al Hospital Pediátrico Elías Toro porque no había antibiótico en ese hospital. “El sábado no tenían acá cómo tratar a mi hijo. Sufre de asma crónica y yo no le podía comprar los antibióticos tampoco”, decía en medio de los médicos que gritaban que sus pacientes se les estaban muriendo.

El personal de salud de 213 hospitales del país de forma simultánea tomó las calles durante 4 horas para denunciar la crisis que los mantiene sin insumos, medicamentos y con bajos sueldos.

En Caracas, los médicos de 9 hospitales, al menos, denunciaron las mismas carencias: no hay antibióticos ni sangre para transfundir. Los residentes cobraron 200.000 bolívares la última quincena y los especialistas 500.000 bolívares.

“La Maternidad Concepción Palacios está viviendo la peor crisis de su historia. No hay antibióticos, solución fisiológica ni sangre. Tenemos a 8 mujeres con infecciones multirresistentes posteriores a las cesáreas y no tenemos con qué tratarlas”, denunció la infectóloga Moraima Hernández, según El Nacional. 

Médicos, enfermeras y padres del Hospital de Niños J. M. de los Ríos tomaron las calles, junto con el Movimiento Dale Letra y gritaban: “Perdemos a los pacientes, perdemos personal. Perdemos el futuro. Basta, basta ya”.

En el J. M. de los Ríos el servicio para curar a pacientes quemados, inaugurado en enero y que nunca contó con el personal para abrir, ahora sirve para aislar los casos de sarampión. El Servicio de Medicina III fue cerrado porque un niño con sarampión estuvo en contacto con pacientes con cáncer, mientras que en Terapia Intensiva mantienen a un niño con H1N1. Hay cinco casos de niños con malaria que estuvieron en Bolívar y Amazonas y no tienen tratamiento. Pese a las remodelaciones que tuvo el Hospital de Niños aún hay seis camas de Terapia Intensiva sin funcionar por falta de equipos, no hay rayos X ni reactivos para exámenes de laboratorios.

En el Hospital Universitario de Caracas los médicos gritaban ayer que ni agua tenían para lavarse las manos antes de hacer una cirugía. “Me niego a lavar heridas con agua de chorro o acostar a dos mujeres sangrando en una misma camilla”, gritaba el obstetra Rafael Cortez.

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