Por: Alfonso M. Burillo socio – director

Global Administration Corp- GAC

aburillo@globaladmincorp.com

Las últimas semanas han sido extremadamente volátiles en el mundo financiero. Los precios del petróleo, materias primas, valores y tasas de interés se han desplomado como resultado del Covid-19 y guerras de precios entre Rusia y Arabia Saudita, impactando la economía mundial a niveles raramente vistos.

Es importante que, dentro de esta perspectiva negativa, mantengamos la compostura y evitemos sobre-reaccionar ante la situación.

La economía no desaparecerá, por el contrario, está crisis es una oportunidad para re-inventarse, evolucionar, y encontrar nuevos modelos. Debemos prepararnos para cuando la situación retorne a la normalidad, de manera que el tiempo de recuperación sea el menor posible.

Top 5 de lo ocurrido

  1. Covid-19 impacta economías y altera las perspectivas de crecimiento a nivel global.
  2. Mercados financieros se desploman y la volatilidad está a la orden del día ante la incertidumbre.
  3. Panamá ante el reto del Covid-19: podremos mantener la economía fuera del “respirador” y re-activarnos a tiempo?
  4. Histórico paquete de estímulo económico en EEUU intenta mantener la economía activa, pero no los exime de los efectos del Covid-19.
  5. Perspectivas de la recuperación, luego controlar la epidemia ¿cómo será la salida de esta crisis?

A raíz del Covid-19 han cerrado miles de empresas, otras operan con teletrabajo, y muchas optan por suspender contratos de trabajo ante el súbito parón en sus actividades. El sector financiero, y el comercio en general, están bajo presión por la incapacidad de pagar de sus clientes ante la supresión de las fuentes de ingresos y el cierre de empresas. Si bien la banca ha flexibilizado las condiciones de sus préstamos, los clientes van a requerir fondos frescos para re-iniciar sus operaciones (cuando llegue el momento), toda vez que ya había señales de dificultades derivadas del pobre desempeño de la economía.

Volatilidad de mercados

Marzo fue un mes de extrema volatilidad y presión en los mercados financieros en general. Los principales indicadores a nivel global reflejan el desplome de las bolsas y las tasas de interés:

01/mar 18/mar  30/mar

Dow Jones  26,703    19,899    22,327

Nasdaq         8,791      7,225      7,854

S&P              3,065      2,414      2,613

Fed Funds     1.59%    0.25%     0.10%

LIBOR (3 m)  1.25%    1.12%     1.45%

 

Los principales factores detrás de este colapso fueron el pánico creado por la pandemia del Covid-19. El 9 de marzo se registraron descensos históricos en las bolsas a nivel global y la volatilidad se mantiene ante las noticias derivadas del impacto del virus.

Ante esta situación, uno se pregunta, ¿qué se puede hacer? Bajo una perspectiva “optimista”, unos dirán, es una oportunidad para “comprar barato”. No obstante, la volatilidad persiste ante la incertidumbre, y por tanto, no se sabe si los mercados “tocaron fondo”. Otros dirán, la volatilidad, la alta perspectiva de riegos, y por tanto optan por mantener posiciones conservadoras. La evaluación que se haga debe estar en función de su perfil de riesgo, y su perspectiva de inversión.

En cuanto a Panamá

A corto plazo se espera una desaceleración significativa en el PIB del país. De acuerdo a los expertos (BM, CEPAL, BID), Panamá proyectaba crecimiento entre 3.7% – 4.8% entre 2019 – 2022. Sin embargo, estas proyecciones deben ser revisadas a la baja, para incorporar el impacto del Covid-19.

Este crecimiento “revisado” podría ser marginal, o inclusive negativo, dependiendo del tiempo que tome controlar la pandemia y retomar a la “normalidad”.

El sistema financiero/bancario debe mantenerse robusto. Ante el aumento en la percepción de los riesgos y la ausencia de alternativas de inversión, las opciones más conservadoras (depósitos bancarios) serán populares.

Adicionalmente, la oportunidad para flexibilizar políticas de crédito en apoyo a empresas e individuos debería ayudar a reducir la presión sobre sus clientes. A mediano plazo, el impacto de lo que suceda este año, se reflejará en el crecimiento proyectado de Panamá.

El país tiene suficientes proyectos en el “pipleline” para retomar rápidamente la senda del crecimiento, sin embargo, no se debe perder el control de los indicadores financieros, especialmente la relación deuda/PIB, que ha sido objeto críticas y cambio en la perspectiva en la calificación de riesgo del país. Adicionalmente, un crecimiento acelerado post-COVID podría conllevar una mayor inflación, la cual había estado bastante controlada en los últimos años, y aumentos en tasas de interés.

Los sectores necesarios en Panamá para salir de  la crisis

La reactivación económica girará en torno a la recuperación de los sectores que más han sido afectados por esta crisis:

-Construcción: representa más del 16% del PIB y puede generar más 200,000 empleos directos e indirectos. Proyectos como el 4º puente sobre el canal, el corredor de las playas, las líneas del metro, obras de infraestructura general, y proyectos residenciales de interés social, son catalizadores que rápidamente impulsarán el ciclo económico.

-Turismo: su participación en el PIB se ha visto mermada debido a falta de promoción, pero tiene potencial para superar el 10% del PIB, generar divisas, y aportar más de 50,000 empleos directos e indirectos. El relanzamiento del país a nivel internacional, aunado a promociones vacaciones y de convenciones, deben apuntalar este sector.

-Consumo: el comercio en general representa más del 17% del PIB, y ha sido fuertemente golpeado por el Covid-19. La re-activación de los demás sectores económicos debe re-activar el consumo y la cadena de valor que este conlleva (clientes, empleos, proveedores, bancos, etc.).

-Financiero/Servicios: este sector representa cerca del 10% del PIB y ha sido el “pulmón” de la economía históricamente, inyectado recursos a casi todos los sectores económicos. Adicionalmente, genera una gran cantidad de empleos directos e indirectos. Sin el apoyo de este sector la recuperación podría tomar años.

 

Paquete de estímulo financiero en EE.UU.

Estados Unidos aprobó un paquete de estímulo económico por US$2.2 trillones, al mismo tiempo que se rompían record de aplicaciones para seguro de desempleo, y grandes sectores económicos (transporte, turismo bienes raíces, comercios) hacen “lobby” para recibir apoyo estatal ante la baja monumental en sus operaciones. El paquete está destinado a apoyar directamente a los ciudadanos, así como a empresas a través de préstamos blandos y/o subsidios directos.

Ante esta situación, queda la interrogante si será suficiente y cómo afecta fuera de Estados Unidos. En la medida que Estados Unidos pueda afrontar efectivamente el COVID-19, cosa que muchos dudamos ante la falta de pro-actividad del gobierno, la inyección de liquidez a la economía podría mantenerlos por un corto plazo. En la medida que Estados Unidos se mantenga activo, mantendrá su relevancia en los mercados globales.

A nivel global

Corto plazo:

Según la CEPAL, la región creció un mero 0.1% en 2019, y para 2020 se esperaba repuntar hasta 1.3%. Sin embargo, a raíz del Covid-19, estos estimados han sido ajustados a la baja, al punto de esperar una contracción del -1.8% en el crecimiento económico regional.

Los principales sectores que se verán afectados son: 1) Comercio con los principales socios comerciales, especialmente en China y Estados Unidos; 2) El turismo, especialmente en el Caribe; 3) La industria, al verse la demanda global afectada; 4) La baja en los precios de los “commodities”; 5) El acceso a capitales debido a una mayor aversión al riesgo por parte de los inversionistas.

Mediano plazo:

Es su informe de enero/2020, el FMI proyectaba un crecimiento global de 3.3% en 2020 y 3.4% en 2021 (previo al Covid-19). Por su parte, la región mantiene su debilidad, principalmente derivada del pobre desempeño en las economías más grandes de la región, Brasil, México, Venezuela, Argentina. De acuerdo al Banco Mundial, el crecimiento proyectado (previo al Covid-19) para la región era de 1.8% para 2020, 2.4% para 2021, y 2.6% para 2022.

Obviamente, el Covid-19 alteró las proyecciones de todos los expertos. Sin embargo, consideramos que retomar la senda del crecimiento estará en función de:

– El impacto que tenga la pandemia en las grandes economías (EE.UU., China, U.E.), que son los principales mercados regionales y globales.

– Qué tan rápido pueden recuperarse los países de la región, una vez superada la pandemia.

– Las estrategias que implementen los países para re-activar sus sectores críticos y generar empleos (turismo, industrias, agro-exportación, etc.).

– La disponibilidad de capital y del sector financiero, para impulsar el re-inicio de las actividades.

 

Fuentes: INEC, Bloomberg, Perspectivas de la Economía Mundial – FMI, World Bank – Global Economic Prospects 2020, CEPAL.

 

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