El gobierno del presidente Donald Trump endurecerá las reglas esta semana para aquellos que pueden solicitar asilo en los Estados Unidos, ya que intenta detener una ola de migración en su frontera sur con México.

En una regulación acelerada que se publicará el martes en el Registro Federal, la administración ha creado un marco que permitirá que los solicitantes de asilo sean enviados a otras naciones que han negociado acuerdos bilaterales para aceptarlos.

Anteriormente, los funcionarios de la administración del presidente Trump, habían argumentado que los migrantes con una necesidad válida de asilo deben buscar protección en el primer país “seguro” donde tienen la oportunidad de solicitar, ya que muchos migrantes viajan a través de múltiples países en su camino hacia la frontera de los Estados Unidos.

Sin embargo, la nueva regulación establece que los solicitantes de asilo pueden ser enviados a cualquier otro país con el que Estados Unidos tengan acuerdos de asilo que permitan tal acción, incluso si primero no transitaron por esas naciones.

La regulación es la más reciente acción de Trump para restringir el acceso al asilo en Estados Unidos. Trump ha hecho de la inmigración, y de frenar el número de inmigrantes, en su mayoría centroamericanos que llegan a la frontera, un tema importante en su campaña de reelección.

Estados Unidos ya mantiene un acuerdo bilateral de asilo con Canadá. Guatemala, El Salvador y Honduras también han firmado tales acuerdos en los últimos meses, pero los pactos no se han finalizado.

La regulación publicada el lunes enmendará las pautas de EE.UU. para permitir acuerdos similares con otras naciones. Otras medidas de Trump han tratado de restringir la elegibilidad de asilo o forzar a los migrantes a esperar en México a la espera de la resolución de sus reclamos, pero no obligar a los solicitantes de asilo a presentar sus reclamos en otro país.

Los migrantes que pueden ser enviados a un tercer país bajo la nueva regulación tendrán la oportunidad de demostrar que son “más propensos que nunca” a ser perseguidos o torturados en ese país, pero los defensores argumentan que será un gran obstáculo.

Aaron Reichlin-Melnick, asesor político del Consejo de Inmigración estadounidense pro migrante, dijo que el reglamento podría remodelar el sistema de asilo de EE.UU.

“Si esta regla entra en vigencia, prácticamente a nadie que llegue a la frontera sur se le permitirá pedir asilo en Estados Unidos”, dijo.

Una portavoz del Departamento de Seguridad Nacional dijo el sábado que la implementación del acuerdo de asilo con Guatemala ocurriría pronto, pero no proporcionó un cronograma específico.

El departamento no respondió a las solicitudes de comentarios el lunes.

Al respecto de esta noticia, ACNUR, la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, tiene serias preocupaciones.

“Es un enfoque en desacuerdo con el derecho internacional que podría resultar en la transferencia de personas altamente vulnerables a países donde pueden enfrentar peligros que amenazan la vida”, dice parte del comunicado presentado a los medios.

Aclara además que ACNUR no es parte de ninguno de los Acuerdos de Cooperación de Asilo (ACA) bilaterales celebrados en los últimos meses entre Estados Unidos y los gobiernos de Guatemala, Honduras y El Salvador.

“Estamos en diálogo con todos los gobiernos interesados para enumerar nuestras preocupaciones, ya que también buscamos aprender más sobre sus planes de implementación”, agregó la misiva.

La agencia agregó que ha estado trabajando durante años en América Central para apoyar los esfuerzos de los gobiernos locales para abordar el creciente desplazamiento forzado, fortalecer los sistemas de asilo aún muy incipientes y promover respuestas prácticas y humanas coordinadas a nivel regional.

ACNUR prometió continuar ejerciendo sus responsabilidades obligatorias para promover el acceso a la protección internacional y las soluciones para las personas que las necesitan, donde sea que se encuentren.

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