Foto: Referencial/EFE.

Los abogados de Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas, entregaron un documento, en el que pidieron al juez desestimar los nuevos argumentos presentado por la fiscalía en contra de sus clientes y aprobar un nuevo juicio para los sobrinos del presidente venezolano, Nicolás Maduro.

En las respuestas a las mociones In limine de la Fiscalía, la defensa advierte que “en un intento aparente de salvar una investigación y un enjuiciamiento extraordinariamente defectuosos en este caso, en el que su propio testigo principal mintió en el estrado, el Gobierno descarta ahora el registro y aplica incorrectamente la jurisprudencia pertinente”.

Los abogados responde con estos argumentos a las mociones después del juicio presentadas en febrero 2017 por el gobierno, donde se entregaron una serie de nuevas evidencias provenientes de la data extraída de los teléfonos celulares de los dos convictos por conspirar para traficar, distribuir y manufacturar 800 kilos de cocaína desde Caracas a los EEUU, vía Honduras.

Argumentos inútiles del gobierno 

La defensa califica de “inútiles” los intentos del gobierno de oponerse a la petición de un nuevo juicio, a la vez que critican el escrito presentado por el equipo del fiscal Preet Bharara donde según los abogados “No refutan los argumentos expuestos en las mociones de los demandados después del juicio”.

Los defensores argumentan que “basado en las Reglas 29 y 33 las mociones de Campo Flores y Flores de Freitas deben ser otorgadas”.

– Esta Corte debe, como mínimo, ejercer su considerable facultad discrecional para conceder un nuevo juicio, para que los Demandados puedan recibir un juicio justo y libre de la mancha del perjurio extraordinario cometido por el principal testigo del Gobierno, afirman la defensa.

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Señalan que “las pruebas presentadas por el gobierno en el juicio están plagada de argumentos basadas en las nociones especulativas y no apoyadas jurídicamente. La fiscalía ha intentado enmarcar como “inferencias” elementos que podrían haber sido elaboradas por el jurado.

Más adelante sostienen que “el Gobierno estableció que la conspiración involucraba a un núcleo de conspiradores, entre ellos Campo, Flores y un hombre al que en varias ocasiones se refería como Pepero”.

La defensa asegura que no hubo absolutamente ninguna evidencia presentada en el juicio que apoyara la idea de que “Pepero” era un miembro de la conspiración por la cual fueron procesados Campo y Flores.

Señalan que la conspiración consistía en importar drogas a los Estados Unidos y distribuir narcóticos con el conocimiento de que los estupefacientes eran importados a norteamérica.

Sostienen que “Pepero” no estuvo presente en ninguna reunión con las fuentes confidenciales. “Pepero” no fue capturado en ninguna grabación u otra comunicación conversando sobre el transporte de narcóticos a los Estados Unidos. Y por supuesto, debido a que la supuesta conspiración en este caso no implicaba que se enviara cocaína a los Estados Unidos, no hay evidencia de que “Pepero” haya participado en la importación de cocaína a los EEUU.

Del mismo modo -acotan- en ninguna parte de las alegadas confesiones de los Demandados se sugiere que Pepero fue informado sobre el destino final de la cocaína imaginaria que CS-1 afirmaba que Campo y Flores iban a enviar a los Estados Unidos”.

– De hecho, contrariamente a lo que sugiere el Gobierno en su recitación de las supuestas confesiones, no hubo testimonio de que Campo y Flores mencionaran a ningún “Pepe” o “Pepero” en ningún momento de su discusión con el agente de la DEA. La base de su supuesta relación entre la declaración posterior a la detención y los mensajes de texto es el testimonio de un testigo reconocido como “Pepe” es un apodo común para “José”.

Agregan que Campo mencionó que un individuo, llamado Juan José fue un intermediario. Los abogados dicen que en español hay un sobrenombre común asociado con el nombre José que es “Pepe”, aunque también es un apodo para “José”, pero también hay muchos otros sobrenombres comunes para “José”, y Pepe no es un apodo común para “Juan José”.

De acuerdo a lo reseñado Maibort Petit, la defensa sostiene además que “hay literalmente millones de personas llamadas “José ” en Suramérica. Sin algún testimonio vinculando lógicamente a Pepero con “Juan José”, es improcedente que el Gobierno sugiere que los dos individuos son la misma persona”.

– […] Por otra parte, quien quiera que sea “Juan José”, el testimonio de él no incluye ninguna referencia a ninguna conversación que permita inferir que alguna vez fue informado sobre las declaraciones de CS-1 con respecto a los Estados Unidos o cualquier otra información que le diera los conocimientos necesarios para convertirse en miembro de una conspiración para importar estupefacientes a norteamérica.

Por lo tanto -advierten- el Gobierno no tiene ninguna base para argumentar en el juicio que “Pepero” era un miembro de la conspiración.

Sostienen que el Gobierno no tiene ninguna base para avanzar la idea de que el jurado podría haber considerado adecuadamente a “Pepero” un miembro de la conspiración por la cual fueron hallados culpables los dos sobrinos de la pareja presidencial venezolana.’ Si desea leer más sobre el caso. Pulse Aquí. 

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