En el año 2012, un espantoso suceso conocido como “el caso de la violación en grupo de Delhi” conmocionó al mundo. La noticia  daba el parte del abuso sexual y asesinato de una estudiante de medicina de 23 años.  Ella junto a un amigo, luego de asistir a una obra de teatro, tomó un autobús para trasladarse a casa. En la parte trasera del mismo, fue violada repetidas veces y torturada con bates y una vara de hierro por seis hombres durante 40 minutos.  El joven acompañante recibió una paliza que le dejó inconsciente. Luego, con el vehículo en marcha, los lanzaron desnudos al pavimento.  La estudiante, Jyoti Singh, que recibió el sobrenombre de Nirbhaya (“sin miedo” en hindi),  murió 13 días después en un hospital de Singapur.

Una ola de protestas se desató en toda la India. Los agresores fueron capturados y sentenciados. Desde entonces, el país asiático endureció el código penal y aumentó la condena mínima por abuso sexual a cadena perpetua. La pena capital se aplica sólo si la víctima muere.  Sin embargo, según cifras oficiales, una mujer es violada en la India cada veinte minutos, aún hoy.

Este lamentable suceso inspiró a productores y periodistas de la BBC de Londres para intentar paliar la escasa cobertura  en los medios de los problemas y logros de las mujeres en la sociedad actual. Crearon en 2013 el formato “100 Mujeres (BBC)”, que incluye a féminas de todo el mundo involucradas en diversos campos de trabajo.

Iniciándose esta semana, los venezolanos conocimos que dos grandes mujeres de esta tierra quedaron entre las 100 seleccionadas por la cadena inglesa como “inspiradoras e influyentes del 2018”: Valentina Quintero y María Corina Machado.

Merecido reconocimiento a quienes con constancia, dedicación, valentía y sin descanso recorren al país de punta a punta escribiendo y mostrándonos, en todos los formatos posibles, a nuestra Venezuela.  Esta tierra hoy ultrajada en lo más profundo de sus entrañas, pero bondadosa en sus verdores, olores, ríos, mares, montañas y llanos y, sobre todo, en su corazón que no es otro que su gente.  Hombres y mujeres que no se rinden ni se amilanan ante la adversidad de estos tiempos. Seres paridos aquí y en otras fronteras pero que se enamoraron de esta tierra y la hicieron suya, emprendiendo con creatividad y trabajo, construyendo cada día un camino de fe y esperanza en la certeza que mejores tiempos están por venir.

“Llevo tu luz y tu aroma en mi piel y el cuatro en el corazón, llevo en mi sangre la espuma del mar y tu horizonte en mis ojos”, es la primera estrofa de una de nuestras canciones más populares: Venezuela. La misma fue compuesta por  José Luis Armenteros y escrita por  Pablo Herrero, ambos españoles.  Y aquí otra historia, ésta hermosa, contada a un periodista por Herrero ante la pregunta de cómo se habían inspirado para producir esta pieza. “Estuvimos en Venezuela y viajamos por ella. Los fines de semana íbamos a la playa. Conocimos Maracaibo, Canaima, la Gran Sabana y el Caribe. De eso se llenaron nuestros ojos. Creo que soy venezolano de adopción por que yo quiero y deseo serlo y esa canción me salió del alma”.

Es que Venezuela atrae, atrapa, enamora e inspira a todo aquel que la conoce.  Valentina y María Corina  tienen sus raíces sembradas aquí. La ríen y la sufren, la respiran, palpan y ven.  Pero sobre todo, cada una desde su óptica y actividad nos inspiran a todos a luchar por ella.

¡Bravo Valentina!, ¡bravo María Corina!, ¡qué orgullo que sean de las nuestras!, las abrazo.

 

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