El escritor, director y productor vive en Panamá desde hace ocho años y ha decidido apostar por la producción nacional con miras a exportar contenidos de calidad

A los siete años de edad supo lo que quería hacer en la vida. Un pequeño Benjamín Cohen se paseaba tras bastidores para mirar de cerca cómo su abuela Dita Cohen dirigía un montaje teatral con escenografía, luces y actores en tarima. Descubrió un mundo fascinante.

Primero aprendería a escribir telenovelas con la tutoría de la dramaturga venezolana Ana Teresa Sosa, quien fue su maestra, cuando Cohen era apenas un adolescente. Su otra escuela fue Radio Caracas Televisión. “Le dije a Ana Teresa que yo quería escribir novelas. Ella me dijo que para aprender tenía que trabajar con ella y me llevó a Radio Caracas”, recuerda. Allí se formó como libretista y más tarde entró al canal español Antena 3 para ocupar el puesto de asesor de compra de telenovelas extranjeras. Tenía 21 años de edad.

A lo largo de su trayectoria como escritor, productor y director de series y telenovelas, sin duda la más exitosa fue la producción juvenil “¡Qué clase de amor!”, estrenada en 2009 y transmitida por el canal venezolano Venevisión. El seriado se convirtió en el favorito de los televidentes y se exportó a diferentes países. “Todos me conocen por ¡Qué clase de amor! Ese proyecto marcó mi carrera y fue un gran reto porque por primera vez escribí y trabajé en la producción de mi serie de forma independiente. Alcanzamos un raiting más elevado que el de las novelas en el prime time del canal”, cuenta un Benjamín contento y satisfecho.

Al portafolio se unió “Fanatikda”. También escribió el musical Crystal Nights (Prohibido Olvidar), una historia de amor ambientada en la Alemania Nazi de 1939, que prometió llevar a las tablas en Panamá. Fue productor de las obras “Violento”, “Mero mero mosquetero”, “Casa en orden”, entre otras. En total ha trabajado en más de diez producciones que lo han llevado a viajar por el mundo, pero siempre vuelve a Panamá, donde vive desde hace ocho años.

Apuesta por la producción local

En septiembre Cohen presentará la pieza teatral “Muchacho no es gente grande”, en el Teatro La Plaza, junto a los productores Diana Abouganem y Lenin Belloso. La obra ha girado por varios países de la región y agotó las funciones durante meses cuando se estrenó en Venezuela. Este nuevo montaje cuenta con las actuaciones de los panameños Andrés Morales, Pablo Brunstein y Jairo Quintero y algunas participaciones especiales como la de la actriz venezolana Rosario Prieto.

Cohen también planea abrir dos estudios de producción en Panamá para exportar contenidos a las más grandes televisoras latinoamericanas y apuntar a plataformas como Netflix y Amazon. “Aquí en Panamá me he encontrado con gente muy talentosa, entre actores y productores. Todos son profesionales muy bien preparados. Lo que hace falta es creer más en la producción nacional. Aquí podemos hacer buenos contenidos para exportar. El hecho de que les haya ido mal con un proyecto, no quiere decir que les vaya mal en todo”, asegura Cohen, quien además, adelantó que ya hay dos trailers listos para ser presentados a grandes televisoras y convertirse en sendas superproducciones.

En pocas palabras

Un plato de comida: la pasta

Un lugar: Madrid

Una película: “Abre Los Ojos”, de Alejandro Amenábar.

Un libro: “Músico de cañerías” de Charles Bukowski.

Una frase: En el teatro hay que creer para poder ver, no ver para creer.

 

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